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Tus hijos

Una radiografía de cómo es ser niño hoy

Conexión permanente y rasgos de mayor autonomía y flexibilidad. Nuevos gustos a la hora de consumir. Un estudio analiza los cambios en la construcción social de la niñez.

Este domingo, los niños argentinos celebrarán su día. Pero, más allá del festejo y las actividades a realizarse en su honor, la infancia, la adolescencia e incluso el pasaje entre ambas son construcciones sociales sensibles a los procesos demográficos, económicos y socioculturales.

Un estudio del Observatorio de Tendencias de Trendsity analiza los cambios en la construcción social de la niñez, gustos y preferencias. Una radiografía que muestra cómo es ser niño en estos tiempos de conexión permanente.

"Ambas dimensiones de la vida (infancia y adolescencia) no fueron reconocidas socialmente sino hasta hace relativamente poco tiempo. La Antigua Grecia, por ejemplo -a pesar de haber creado la institución escolar-, no tenía siquiera una palabra específica para nombrar a la niñez. Más tarde, luego de la creación de la imprenta, fueron los adultos quienes se jerarquizaban respecto de los niños por su capacidad de leer", explica Mariela Mociulsky, directora de Trendsity.

La especialista explica que recién con la aparición de la TV se derrumba esa jerarquía del conocimiento y el niño accede a esos contenidos incluso antes de saber leer: "Se inicia un proceso en el que sin duda el desarrollo de las nuevas tecnologías redefine el lugar de la niñez, invierte las jerarquías e instala a los niños no sólo como consumidores sino como productores activos de contenidos. A la vez, la conectividad redefine su status de pertenencia social y cultural y sus vínculos, tanto con pares como con adultos".

De acuerdo a la época en la que vivimos, hay más ámbitos de transformación para la niñez. "A consecuencia de límites más difusos, estamos frente a una infancia más híbrida y flexible, más tolerante al desapego y a la vez más empoderada, autónoma, criteriosa y cuestionadora respecto de sus padres cuando niños", comenta Ximena Díaz Alarcón, directora socia.

Según la investigación, cuatro grandes características definen la niñez actual. Son nativos digitales, con vínculos más simétricos, flexibles, autónomos y tolerantes; con marcada conciencia ambiental.

Niños consumidores

"A la hora de consumir tienen un objetivo de gratificación instantánea, a la vez, quieren experimentar placer y diversión y sentirse estimulados", comenta Díaz Alarcón, quien manifiesta que la posibilidad de control y expresión son otros dos grandes distintivos que emergen del consumo de los más chicos. Ellos buscan que sus consumos puedan ser personalizables, de hacer oír su voz y participar.

"Particularmente frente al pedido de regalo para esta fecha algunos padres cuestionan hasta cuándo corresponde regalar porque observan que los niños crecen cada vez más rápido y dejan de jugar con juguetes para volcarse hacia la tecnología", cuenta Mociulsky.

En este contexto, la tarea para las marcas es lograr hablarles en un lenguaje compartido que logre seducirlos: "Deben hacerlo desde un lugar de empatía con sus valores y códigos pero cuidándose de sobreactuar o intentar mimetizarse con ellos porque lo detectan rápidamente. No deben perder de vista que es una generación que va tras lo dinámico y el efecto sorpresa. Están habituados al cambio y la mejora continua y lo esperan en las propuestas destinadas a ellos", concluye.

  • Nativos digitales

El registro visual atraviesa la subjetividad de los chicos en la actualidad y construye su marco de realidad resignificando categorías de espacio y tiempo. Su relación intuitiva con la tecnología invierte la jerarquía de conocimiento y les otorga un status diferenciador.

  • Vínculos más simétricos

Las relaciones se vuelven más simétricas y el rol de la autoridad (padres, maestros) es más cuestionada y a la vez más consensuada. El rol de los chicos es más protagónico que nunca, con poder de decisión, por ejemplo, en consumos o hábitos de las familias.

  • Más flexibles, autónomos y tolerantes

Los niños muestran menos apego, más autonomía y una mayor adaptación a circunstancias movilizadoras como mudanzas, cambios de colegio o grupo de pares.

  • Conciencia ambiental

La mayor difusión de esta temática en escuelas y medios refuerza el rol de los niños como "embajadores" de lo verde en sus hogares. Tienen una mayor conciencia sobre el impacto global de las acciones personales en el planeta y esto hace que muchas veces sean ellos quienes busquen concientizar a sus padres e induzcan cambios de hábitos en pos de la salud del planeta.

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