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Tus hijos

Cómo cuidar a los bebés y niños de una insolación

Es muy bueno que los niños disfruten del sol y las actividades al aire libre, pero con cuidado para que la exposición al sol no se convierta en un riesgo para la salud.

Nada mejor a que un niño pueda disfrutar del sol y las actividades al aire libre, pero qué sucede cuando esto termina poniendo en riesgo la salud de nuestros hijos. Siempre debemos permitirle disfrutar, aunque tomando los recaudos necesarios para que la exposición al sol no se convierta en problema. ¿Cómo prevenir la insolación? ¿Qué hacer ante la insolación? Tu Día, con el asesoramiento del doctor Diego Montes de Oca, responde estas y otras inquietudes.

La insolación es la forma más grave de enfermedad por calor. Se produce generalmente por una exposición prolongada al sol, más aún si se encuentra haciendo actividad física. El niño es incapaz de regular su temperatura corporal, no pudiendo descender la misma. Los bebés son más susceptibles de padecer una insolación, sobre todo los menores de cinco años, quienes padecen enfermedades crónicas, los obesos y desnutridos.

"Nuestros cuerpos producen mucha cantidad de calor interno y normalmente nos enfriamos mediante la transpiración e irradiando calor a través de la piel. En ciertas situaciones, como cuando hay calor intenso, humedad elevada o actividad intensa bajo el sol, este sistema de enfriamiento puede fallar, permitiendo que el calor se acumule hasta niveles peligrosos", explica el especialista sobre la causa de la insolación.

Y sigue: "Si además el niño se deshidrata (pérdida de agua y sales) y no puede sudar lo suficiente como para enfriar su cuerpo, su temperatura interna aumenta, pudiendo causar una insolación".

Síntomas de insolación

 Temperatura corporal elevada (40 o más)

  • Piel seca y caliente, roja pero sin transpiración.
  • Dolor de cabeza.
  • Nauseas y vómitos.
  • Mareo.
  • Aletargamiento o fatiga.
  • Desorientación, agitación o confusión.
  • Latidos del corazón rápidos.
  • Convulsiones.
  • Pérdida del conocimiento.
  • Alucinaciones.
  • Convulsiones.

 Tratamiento de la insolación

Es importante que la persona reciba tratamiento inmediatamente ya que la insolación puede provocar severos daños. Las medidas iniciales que debe tomar hasta la llegada de médico son:

  • Trasladar al niño a la sombra, en lo posible a un lugar fresco y tranquilo.
  • El tratamiento más común y efectivo suele ser el de sumergir al niño en una bañadera con agua tibia, mojándole la frente con un paño fresco, hasta lograr que la temperatura del cuerpo descienda a unos 38 grados centígrados.
  • Si no tenés bañadera a disposición, quitale la ropa y enfrialo lo más rápido posible, mojando con agua fría todo el cuerpo.
  • Ofrecele agua para tomar.
  • No le administres medicamentos antifebriles (no son útiles en esos casos y pueden empeorar al niño).
  • No fricciones la piel con alcohol (causa intoxicación)

Medidas preventivas

  • Intentá pasar el mayor tiempo posible en casa.
  • Si estás en casa, usá ventiladores teniendo en cuenta que no son suficientes para refrescar cuando la temperatura ambiente es muy elevada.
  • De ser posible, tratá de estar por momentos en ambientes con aire acondicionado frío, en tu casa o en los lugares públicos que lo posean.
  • Salí al aire libre por la mañana o a la tardecita.
  • Evitá que transiten y jueguen expuestos al sol, menos aún en horario del mediodía o a la tarde temprano.
  • Proponé actividades tranquilas y evitar juegos intensos.
  • No es conveniente realizar ejercicios físicos intensos.
  • Vestí a los niños con ropa liviana preferentemente de algodón, de colores claros, use gorros amplios o gorritos con viseras.
  • Si tu hijo es lactante ofrecele el pecho con más frecuencia. Si no lo es, debe tomar agua muy seguido, a pesar de no tener sed.

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