?>
Tus hijos

Cómo cuidar la piel del bebé

El cuidado de la piel del bebé es tan importante como la de un adulto. En esta nota te contamos que tener en cuenta a la hora del baño y de la exposición al sol, entre otros aspectos de relevancia.

El cuidado de la piel del bebé es tan importante como otros aspectos en la vida del recién nacido. Tu Día te brinda una serie de consejos para que protejas al chiquitín de la casa.

1. El primer baño. Debe evitarse durante las primeras 24-48 horas de vida para dejar que la vérnix (capa protectora que se empieza a formar en el segundo trimestre del embarazo y que, tras el parto, facilita la adaptación de la piel a la sequedad del medio extrauterino) actúe. Mientras tanto, conviene hacer "limpieza por partes" con un paño suave o una esponja natural. Después de los dos primeros días, el bebé no sólo podrá, sino que disfrutará del momento del baño completo. En cuanto al uso o no del jabón, la piel sufrirá cambios con el baño, tanto si se realiza con agua sola como con jabón. Se recomiendan los jabones suaves y con un pH menor a siete. Lo ideal es aplicar poca cantidad y extenderla con las manos, sobre todo en la zona del pañal y los pliegues. Al terminar, secá al bebé enseguida, con una toalla suave y sin friccionar su piel.

2. Cordón umbilical. Ni antisépticos ni alcohol. Los estudios apoyan que el cordón umbilical, simplemente, se seque al aire, es lo más efectivo y lo que menos riesgo de infecciones conlleva. Para ello, procurá que el pañal no cubra el cordón y no uses los "bodies" hasta su caída.

3. Hidratación. La piel de un bebé menor de un año es distinta de la del adulto. Hacia la primera o segunda semana de vida, los recién nacidos a término presentan una descamación fisiológica que hace conveniente el uso de emolientes dos veces al día. Dado que la inmersión en el agua acelera la penetración, se aconseja aplicar la crema después del baño. Optá por aquellos que estén elaborados con sustancias hipoalergénicas, exentos de colorantes y de perfumes. ¿Aceites o cremas? Ambos ayudan a mejorar el estado de la piel. La última palabra la tienen los papás.

4. Protección solar. Los menores de seis meses no deben ser expuestos a la radiación solar. Al nacer tienen niveles bajos de melanina y por tanto son muy vulnerables a los efectos dañinos de la radiación ultravioleta. Tampoco se recomiendan los fotoprotectores solares, no hay ninguno probado en niños tan pequeños. A partir de los seis meses, en caso de exposición solar, usar crema protectora con filtros físicos (las que han sido especialmente formuladas para la piel del bebé lo tienen).

5. Zona del pañal. La dermatitis de pañal es la causa más frecuente de consulta dermatológica durante la lactancia. La prevalencia puede estar entre el siete y el 35% de los bebés, con mayor frecuencia entre los seis y los 12 meses de vida. ¿Cómo prevenirla? La regla de oro consiste en reducir la humedad de la piel, minimizar al máximo el contacto de la piel con la orina y las heces y erradicar la presencia de microorganismos patógenos. Es decir, cambiar con frecuencia el pañal y limpiar la zona. ¿Cómo? Lo mejor es el agua con jabón (especialmente diseñado para bebés, con pH neutro o ligeramente ácido), siempre de delante hacia atrás, para impedir que los restos fecales se aproximen a los genitales. También se pueden usar toallitas, aunque algunos autores aconsejan reservar su uso en la piel que esté visualmente sana o en circunstancias en las que no se dispone de agua y jabón. Mejor sin alcohol, sin perfumes y con pH neutro o ligeramente ácido.

6. Tipos de pañales. Por regla general, los pediatras recomiendan el uso de pañales con capacidad absorbente y aireación adecuadas. No hay datos precisos que establezcan la frecuencia del cambio del pañal, pero conviene que sea frecuente para prevenir la dermatitis y, antes de poner el nuevo pañal, dejar la zona al aire durante unos minutos. En cuanto a las tallas, huir de las ajustadas para reducir el contacto de la piel con las heces y la orina.

7. Hidratante en la zona del pañal. Los especialistas afirman que aplicar un emoliente en cada cambio de pañal es efectivo. Los que contienen zinc, lanolina, glicerina, vitamina A y vitamina D pueden ser efectivos en la prevención del daño y de la infección. No ocurre lo mismo, por ejemplo, si incluyen sustancias como perfumes, conservantes, antisépticos o aloe, que pueden resultar irritantes.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo