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Tus abuelos

Más de 150 años sobre patines

La pasión no tiene edad. Ítalo Aliscioni lleva el patín en la sangre y, a los 81 años, sigue rodando como lo hizo en su época de juventud. Junto a Norma (69) integra el grupo de adultos mayores del Club Ameghino de Villa María.

Del otro lado del teléfono su voz suena jovial. Su entusiasmo contagia. Chiche tiene 81 años y una vitalidad envidiable. Verlo en acción es un verdadero privilegio. Ítalo Aliscioni patina desde hace más de 60 años y su vida marcha sobre ruedas. Integra el grupo de Adultos Mayores del Club Ameghino de Villa María y, junto a Norma Faró (su compañera de patín), realizan exhibiciones.

"Llegué al club en el año 50 y tres años después comenzamos con el grupo de patín. Hacía acrobacia, pero ahora no me dejan. Puedo, pero no me dejan", le dice entre risas a Tu Día.

Y sigue: "Patino con una piba de 69 (Norma). Es viuda, tiene siete hijos, 17 nietos y un bisnieto. Hace un tiempo ella tuvo que dejar, pero volvió hace cinco o seis años".En la casa de Chiche se respira patín. Su esposa Ligia es jueza, una categoría provincial lleva el nombre de su hija (Gilda Aliscioni) y él se dio el gusto de patinar junto a su nieta Sofi.

"Ando mejor en patines que a pie. Cuando me casé en el ‘60 dejé, retomé allá por los ‘80 y ahora volví hace unos ocho años", cuenta.

Ítalo entrena entre una hora y hora media, cuatro veces a la semana. Es el único hombre del grupo de Adultos Mayores y afirma con orgullo que nunca tuvo problemas con ninguna de sus compañeras. "También hago La Cumparsita con Ivana, una chica de 37 años. Con ella bailamos tango", explica Chiche.

Este joven de "casi 82" (cumple años el 14 de enero) también hizo experiencia en otros deportes. Frontón, hockey sobre patines, bicicleta y jugó 15 partidos con la selección de fútbol de Villa María. "A los 70 años jugué al fútbol otra vez", comenta risueño.

En el patín ya no compite, pero si realiza exhibiciones. El grupo está integrado además por unas 15 mujeres, quienes patinan tranquilamente y preparan unos cuatro o cinco números. En el club, Chiche es un referente para los más pequeños. "Yo les enseño a los chiquitos, cuando me ven entrenando enseguida me vienen a preguntar. Y a mí me gusta hacerles hacer el trompo", indica.

Ítalo es un apasionado de lo que hace, pero él sabe perfectamente cuál es su rol. Confiesa que, más allá del tango, no conoce demasiado sobre música y que las melodías para los cuadros de patinaje son elegidas por las profesoras.

"Tengo muchos trajes de antes, blusas y pantalones. Uso preferentemente en color negro, como el sombrero. Los pañuelos en cambio, blancos", agrega Chiche.

Y cierra: "En el momento que estoy patinando, bailando, trato de estar lo mejor posible. Esto me ayuda a mantenerme bien, igual que la pesca. Esas son mis dos terapias".

  • Familia sobre ruedas

Chiche manejó camiones durante muchos años y se jubiló a los 57 años. Su hija Gilda fue la primera campeona provincial y su nieta Sofía Miceli es subcampeona argentina en patín escuela. Su hijo jugó hockey sobre patines y su esposa es jueza de patín.Ítalo y Norma se autorotulan como "los más viejitos del patín". No es poco.

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