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Tus abuelos

A los 83 años, Elba tiene asistencia perfecta al gimnasio

La edad no es un impedimento para Elba Ramos. Tiene 83 años y va todos los días al gimnasio, doble turno, camina cinco kilómetros diarios y baila tango y folclore. Cómo hace, lo cuenta ella.

Elba Ramos acaba de celebrar un nuevo cumpleaños. Nada más y nada menos que el número 83. Alejada del sedentarismo, el tejido y la televisión, esta particular deportista no para ni un minuto. Con una agenda recargada de actividades, es un ejemplo a seguir para sus amigos y compañeros de gimnasio y baile.

Lo mejor de todo es que no está sola. Al gimnasio donde va, todos los días cual una Sarmiento del deporte, algunas le pisan los talones. Son varias las alumnas sub 60 que siguen casi el mismo ritmo en Bio Gym, en Villa Cabrera. Aunque Elba suma algunos porotos más porque hace doble turno; a la mañana bien temprano, clases de gimnasia, y por la tarde, vuelve para hacer aparatos.

Cuando termina, no se va a dormir la siesta. Como si le dieran cuerda, esta gimnasta sigue subida a las zapatillas y enfrenta las calles de la ciudad con cinco kilómetros de caminata constante. Para no aburrirse, y de paso ejercitar también la mente, no repite nunca el mismo circuito.

Y cuando cae el sol, después de semejante rutina, cualquiera diría que es el momento de descansar. Tu Día se lo preguntó, cuando en un bache libre logró hablar con esta movediza mujer. Lejos, muy lejos de eso, Elba sigue en movimiento, al ritmo de la música. Tres veces por semana, algunos días incluso con doblete, baila folclore y tango.

"Soy como un pajarito, al que largaron de la jaula".

Así se definió cuando se la consultó por sus comienzos, no hace mucho tiempo. Recién a los 50 encontró en la actividad física un nuevo estilo de vida, más saludable y sentador. A la distancia, son 33 años de ejercicio físico, pero poco tiempo si se tiene en cuenta lo vivido.

"El médico de mi marido me dijo que hiciera alguna actividad física. Yo ni sabía lo que era eso. Después, fue mi esposo el que me insistió. Entonces empecé... y no dejé nunca más", contó Elba, como para subrayar que nunca es tarde para comenzar a hacer algo por uno mismo.

"Lo estoy disfrutando al máximo. Con la gimnasia yo revivo. Si me falta el aire, yo me voy a bailar. Es mi vida el baile", agregó, aunque de solo verla ni hace falta que lo aclare. Ella contagia energía, vitalidad, las mismas ganas que tiene de hacer.

Y existe la receta para estar así. Elba la tiene, no está guardada bajo siete llaves. Sin pizcas de recelo, se la da a todo aquel que se la pide.

"Siempre me dicen que quieren llegar a mi edad como yo estoy. Yo les contento: hagan lo que yo hago".

Y aclaró que el dinero tampoco es un pretexto para no moverse. "Hay muchas actividades que son gratuitas, además, por caminar no se cobra", aclaró.

La mente también hace gimnasia

Como no todo pasa por un cuerpo saludable, también hay que ejercitar el cerebro. Elba lo sabe, y lo hace. Maneja la computadora con la misma agilidad que hace abdominales. Tiene un perfil en la red social Facebook y un celular desde donde manda WhatsApp al ritmo del dos por cuatro.

Hace cuatro años, terminó el secundario para mayores, con un promedio de 8,5. Y en el poco tiempo que está sentada, hace crucigramas y juegos mentales, además de leer.

Casi nunca se enferma. Se podría decir que tiene una salud de hierro, aunque sufrió un infarto, que derivó en la colocación de un stent. Obvio que eso no la detuvo. "Quedé 0Km. Estoy de 10 y el médico me dijo que no deje de hacer lo que estoy haciendo", aclaró.

Puro beneficio

Los investigadores del Centro Médico de Veteranos de Washington, Estados Unidos, descubrieron que practicar ejercicio físico diariamente, a partir de los 70 años, mejora la salud y reduce el riesgo de muerte.

Durante la tercera edad, incluso ya la cuarta (mayores de 75), los años no son una excusa para hacer gimnasia. No solo se puede entrenar, sino que hay que hacerlo. Algunos de los beneficios de la actividad física en esta instancia de la vida son el retraso de la artrosis, evitar caídas, favorecer el metabolismo y mejorar el sistema cardiovascular, entre otros.

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