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Cómo ejercitar la memoria en la tercera edad

Estudios recientes demuestran que la pérdida de memoria no forma parte del normal envejecimiento. Se puede entrenar la mente para mantenerla en forma y transitar esa etapa con lucidez y plenitud.

¿A quién tenía que llamar? ¿Dónde están mis llaves? ¿Dónde dejé los anteojos? En muchas ocasiones, los olvidos cotidianos parecen inevitables y muchas personas se resignan a padecerlos. Llegar a la tercera edad no implica perder la memoria, así lo aseguran estudios recientes que demuestran que este proceso no forma parte del normal envejecimiento.

Romina Tirigay, psicóloga de Manantial Grupo Humano, afirma que se puede entrenar la mente para mantenerla en forma y transitar la tercera edad con lucidez y plenitud. "La premisa principal apunta a optimizar los procesos de codificación de los estímulos que necesitamos almacenar. A la hora de aplicar esta premisa en la vida cotidiana, se puede optar tanto por la asistencia a talleres destinados para tal fin, como por una modificación en los hábitos y rutinas diarios", explica a Tu Día la especialista.

Y agrega: "Por un lado, los talleres de estimulación de la memoria en sujetos sanos (personas que no tienen diagnóstico de deterioro cognitivo) promueven la adquisición de herramientas y recursos para enfrentar estos cambios. Así como se lleva a cabo en otros órdenes (utilización de anteojos para optimizar la vista o de prótesis dentales cuando hay piezas faltantes), las dificultades en la memoria pueden compensarse a través del aprendizaje y utilización de estrategias mnésicas que favorezcan la adquisición de información. El objetivo de dichos talleres apunta justamente al aprendizaje y utilización de las estrategias en el día a día".

Consejos para ejercitar las habilidades cognitivas

  • El cerebro necesita actividad para ofrecer un rendimiento adecuado. Si no lo ejercitamos, disminuye su capacidad para pensar y recordar. Si no se acuerda de algo recurra a un sinónimo.
  • Hacer crucigramas, memorizar la lista del súper, recordar la ropa que llevábamos unos días atrás, los personajes de un libro, lo que comimos, entre otros.
  • El 80% de la memoria de las cosas lejanas es guardada de forma visual más que en palabras. Es por eso que, para recordar dónde dejamos algo olvidado, debemos tratar de "vernos" mentalmente para saber lo que estábamos haciendo y ya nos acordaremos de lo siguiente.
  • Anotar la información. Los datos se retienen más fácilmente si se escriben. Por eso es bueno disponer de una agenda en la que poder ver todas las cosas que debemos recordar.
  • Repasar la información que deseamos recordar en cuanto nos lo hayan dado. Intentarlo 24 horas después y, por último, una semana después.
  • Hacer una cosa por vez. Esta práctica es de gran ayuda para focalizar la atención.
  • Ser organizado, tener un solo lugar para las llaves, uno para los anteojos, otro para el celular.
  • Tener una buena alimentación. Evitar los alimentos que producen el llamado colesterol malo, obstruyen las arterias e impiden que el oxígeno llegue al cerebro. Comer verduras y frutas frescas, pasta, legumbres y alimentos que contengan magnesio, yodo y fósforo.El cerebro fabrica una sustancia llamada fosfatidil serina (FS) que sirve para mantener en buen estado las membranas celulares. Para poder generarla necesita vitaminas como la B12 y el ácido fólico.

 

 

 

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