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Seguridad vial: cómo evitar el efecto planeo

Cuando llueve, hay que extremar la precaución al volante para evitar el efecto planeo o aquaplaninig. De qué se trata y cómo conducir de manera segura con mal clima.

La lluvia es uno de los factores más frecuentes entre las causas de accidentes de tránsito, ya que influye en la disminución del campo visual y modifica la distancia comúnmente necesaria para detener el vehículo. Más allá de esos inconvenientes, el agua acumulada en el pavimento representa el verdadero peligro, ya que puede provocar la pérdida de dominio del auto, produciendo el efecto planeo o aquaplanning.

Desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial advierten que la presencia de agua en la calzada es muy peligrosa, porque anula el agarre de los neumáticos en el asfalto. Especialistas de la dependencia gubernamental explican de qué se trata y cómo evitar accidentes.

Al comenzar a llover, el agua que cae se mezcla con los residuos y polvo que presenta el pavimento formando una película pastosa. Esta película disminuye la adherencia de los neumáticos hasta en un 50 por ciento, aumentando así las posibilidades de resbalar.

A velocidades superiores a los 50 kilómetros por hora, la mayoría de las cubiertas hacen contacto con las superficies mojadas como un limpiaparabrisas. A medida que aumenta la velocidad, se empieza a formar una película de agua debajo de las cubiertas, como si fueran esquíes acuáticos. Esto se conoce coloquialmente como aquaplanning o colchón de agua.

El efecto se incrementa cuando la velocidad llega hasta 90 kilómetros por hora. En una tormenta de lluvia, se puede perder por completo el contacto con el pavimento provocando este efecto planeo. Si esto ocurre, no hay fricción alguna para frenar, acelerar o girar. Un golpe de viento, cambio de nivel en la vía o curva poco pronunciada puede provocar un derrape o siniestro.

Para evitar el aquaplaning, no se debe manejar con cubiertas desgastadas y corresponde disminuir la velocidad en caso de lluvias torrenciales, aguas estancadas o nieve semiderretida en la vía.

La niebla, otro factor climático con niveles muy altos de fatalidades, también reduce la adherencia de las cubiertas de manera considerable. Sucede que en el pavimento, la niebla tiene el efecto de una tenue llovizna que va depositándose sobre el mismo, generando una película de humedad.

Máxima precaución

El 72 por ciento de los choques que se producen los días de lluvia ocurren durante los 30 minutos iniciales de la tormenta.

Cómo conducir de manera segura

  • En caso de lluvia

» Circulá a menor velocidad.

» Guardá una distancia mayor con el vehículo que circula adelante.

» Evitá toda maniobra, desaceleración o frenada brusca.

» Mantené en funcionamiento el limpiaparabrisas.

» Los demás vehículos pueden salpicar, dificultando aún más tu visión.

» Mantené en buen estado las luces del vehículo, ya que en caso de lluvia es importante ser visto con claridad.

  • En caso de niebla

» Guiate por la señalización de la vía de circulación. La línea blanca al costado de la ruta sirve de referencia para orientarse.

» Mantené encendidas las luces bajas. Las luces altas molestan a los otros conductores y producen un efecto de encandilamiento, al reflejarse en la niebla.

» Usá faros antiniebla.

» Apagá la radio para concentrarse en los sonidos de otros vehículos y tratar de ubicar su posición.

» Encendé la calefacción para desempañar el parabrisas y luneta.

» Tus acompañantes en el vehículo deben mantener silencio.

Qué hacer en caso de aquaplanning

  1. Mantené la calma.
  2. Sujetá con firmeza el volante y no modifiques la trayectoria.
  3. No acciones el pedal del freno hasta el fondo. Te hará perder el control del vehículo.
  4. Levantá el pie del acelerador con suavidad, aminorando la velocidad de forma progresiva.

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