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Los jóvenes y la muerte súbita

La muerte súbita da señales. La prevención en niños y jóvenes. La atención que todo el entorno familiar debe prestar ante esta patología.

Atención personal. Síncope (pérdida de conocimiento), palpitaciones o muerte súbita en familiares jóvenes representa un motivo de alarma que merece una consulta médica. Así lo afirma una especialista tras conocerse el caso del fallecimiento de una nena de seis años, en Pinamar.

"La muerte súbita en niños y adolescentes es un evento relativamente poco común pero sumamente trágico en especial porque una gran parte es inesperado y ocurre en niños, aparentemente sanos, en colegios o clubes, mientras realizan alguna actividad deportiva.

Estas muertes tienen un efecto devastador para los familiares de la víctima, para la sociedad y la comunidad médica en general", aseguró la doctora Marianna Guerchicoff Lemcke, del servicio de electrofisiología infantil del Hospital Italiano de Buenos Aires. 

 “Las causas de muerte súbita en niños y jóvenes más importantes son las cardíacas" y, dentro de estas, es posible identificar "alteraciones estructurales como las miocardiopatías, de las cuales la miocardiopatía hipertrófica es la principal", enfatizó.

De todos modos, resaltó: “En casi un tercio de las muertes súbitas cardíacas, luego de una exhaustiva autopsia médico-legal y toxicológica, no es posible encontrar una causa y a éstas se las denomina muerte súbita cardíaca arrítmica, que tienen origen en enfermedades conocidas como canalopatias porque están producidas por malfuncionamiento de los canales que regulan el pasaje de los iones en las células cardiacas que conforman el sistema eléctrico del corazón".

Las canalopatías más conocidas son el síndrome de QT largo, la taquicardia ventricular polimórfica catecolaminergica y el síndrome de Brugada.

"Estas arritmias, así como la mayoría de las miocardiopatías vinculadas a la producción de muerte súbita en jóvenes, suelen ser hereditarias y pueden ser transmitidas de padres a hijos sin importar el sexo. Y su primer y única manifestación en una familia puede ser la muerte súbita en una persona joven", destacó.

Por este motivo, la médica explicó que "el fallecimiento de un familiar cercano por muerte súbita, antes de los 40 años, así como la presencia de síntomas como sincope o palpitaciones, representan motivos de alarma que merecen una consulta médica".

Eso se conoce como prevención primaria. También existe una secundaria: “Son todas aquellas medidas, procedimientos y políticas de emergencia que deben desencadenarse cuando sucede un evento fatal a fin de intentar revertirlo".

  • 1,7 millones. De personas mueren en el mundo, por año, a causa de muerte súbita. Seis de cada 100 mil son niños.
  • Capacitar. Toda persona debe saber realizar maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP), para poder asistir a un paciente de forma urgente en cualquier lugar. 
  • Desfibriladores. Deberían estar presentes en todos los lugares públicos con gran aglomeración de público. Cada minuto que pase resta 10 por ciento de posibilidad de sobrevida.
 

En actividad

Entre las señales premonitorias se encuentran los desmayos a repetición, las palpitaciones y dolores de pecho, que suelen ser intraesfuerzo, es decir, durante la actividad física. Estos signos de alerta son suficientes para realizar una consulta inmediata con el especialista.

En el caso que los síntomas aparezcan cuando no se está haciendo ejercicio también debe realizarse una consulta con el pediatra que evaluará y derivará a un especialista.

Si bien los episodios de muerte súbita son mucho más frecuentes en adultos, en los últimos años se hicieron muy visibles casos en deportistas jóvenes. La incidencia de muerte súbita en niños oscila entre 1 y 6 chicos por cada 100 mil al año.  

La mayoría de las veces se presenta en los pacientes pediátricos entre el nacimiento y los 18 años y esto se puede extender hasta los 35 años, porque luego de esa edad está más relacionada con patologías de la vejez.

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