?>
Tu salud

La relación entre las enfermedades cardiovasculares y la mujer

Las mujeres se preocupan más por otro tipo de patologías que por enfermedad cardiovascular, una de las principales causas de mortalidad. Infarto de miocardio, la más común.

¿Es común la enfermedad cardiovascular y el infarto de miocardio en las mujeres? La pregunta es recurrente en las distintas consultas a los servicios de Cardiología de diferentes centros de salud. La respuesta es siempre es la misma: sí.

A medida que envejecen, las mujeres en general, se preocupan más por otro tipo de patologías, como el cáncer de mama. Sin embargo, es mayor la mortalidad por enfermedad cardiovascular que por el mismo cáncer.

"La enfermedad cardiovascular (coronaria, cerebrovascular, vascular periférica y aórtica ateroesclerótica) es una de las principales causas de mortalidad en mujeres de países desarrollados (superando al cáncer de mama). El infarto de miocardio el tipo más común. La incidencia de infarto en mujeres, a pesar de ser menor que en los hombres, se incrementa notablemente luego de la menopausia", explica el doctor Marcos Amuchástegui (h), integrante del servicio de Cardiología y Hemodinamia del Hospital Privado Universitario de Córdoba.

Tabaco y colesterol alto. La mitad de los casos de infartos en la mujer están relacionados al consumo de tabaco, riesgo que incluso está presente en mujeres que fuman hasta dos cigarrillos diarios. "Dejando el cigarrillo, el riesgo de un segundo infarto o evento adverso disminuye en más de 50% comparado a aquellas personas que persisten en el uso del mismo. En tres años, el riesgo es igual a aquellas mujeres que no han fumado nunca", aclara el especialista.

En tanto, el colesterol alto, es un factor de riesgo también compartido. "La eficacia de los tratamientos para bajar el colesterol con medicación, principalmente las estatinas, es clara en la prevención primaria y secundaria de enfermedad coronaria y cardiovascular, igual o más que en la población masculina", dice Amuchástegui.

"Esto, asociado a una dieta baja en grasas trans o no saturadas y rica en frutas, legumbres, pescado, pollo y granos (una dieta con contenido proteico promedio de 26 gramos por día), ha demostrado una disminución significativa del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares".

Hipertensión, diabetes y embarazo. La diabetes e hipertensión pobremente controladas son factores de riesgo, que a pesar de estar presentes en ambos sexos, se asocian a una mayor incidencia de enfermedad cardíaca en mujeres que en la población masculina. Incluso, aquellas mujeres con niveles de azúcar en sangre altos pero menor al rango diabético, presentan más casos de enfermedad cardiovascular e infarto que los varones.

Las mujeres que desarrollan pre-eclampsia durante el embarazo (hipertensión arterial, edemas, presencia de proteínas en la orina y aumento excesivo de peso) llegan a duplicar el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular.

"La hipertensión gestacional (o hipertensión del embarazo) al igual que la diabetes gestacional se asocian a hipertensión y diabetes en años siguientes, y por consiguiente el desarrollo de complicaciones relacionadas a las mismas", expresa el médico.

Ejercitar cuerpo y mente. El sedentarismo y los estados depresivos se asocian al desarrollo de enfermedad. La actividad física, incluso moderada, tiene efectos protectores contra la enfermedad coronaria y los infartos, al igual que el tratamiento médico y psicoterapéutico de los estados depresivos. Al menos 30 minutos de ejercicio diario reducen las chances de padecer un infarto hasta casi un 50% en comparación a aquellos que tienen un ritmo de vida más sedentario.

Menopausia. La menopausia por sí misma no es un factor de riesgo. Sin embargo, se ha demostrado que el número de casos o incidencia de enfermedad cardiovascular es considerablemente mayor en mujeres post-menopáusicas con una carga mayor de factores de riesgo (hipertensas, diabéticas o fumadoras) que en aquellas que no los presentan.

Prevención

Las mujeres refieren un dolor de tipo punzante, que puede puede aparecer en reposo o inclusive en el sueño. Tips para su prevención:

  • Mantené los factores de riesgo como hipertensión, diabetes y colesterol bajo control. Visitá al cardiólogo al menos dos veces al año para el control adecuado de los factores de riesgo.
  • Dejá de fumar.
  • Ejercitate al menos 30 minutos diarios, la mayor cantidad de días a la semana.
  • Controlá el peso.
  • Adherite a una dieta rica en frutas, vegetales y en grasas no saturadas. Moderá el consumo de carnes rojas y grasas saturadas.
  • Limitá el consumo de alcohol.
  • Los estados depresivos incrementan las chances de padecer enfermedad coronaria. Buscá ayuda.
  • La terapia prolongada con reemplazo hormonal NO ha demostrado prevenir infartos.
  • Ante la menor duda, consultá a un profesional.

 

 

Sumate a la conversación
Seguí leyendo