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Tu salud

Es un engaño: No necesitamos comer más en invierno

Especialistas en nutrición aseguran que la actividad física es la que determina la demanda de calorías, y no la temperatura. 

Con el invierno ya instalado en el hemisferio sur, y que arranca legalmente este 21 de junio pasadas las 19, la mayoría de las personas modifican los hábitos y eligen esta época para comer más alimentos calóricos, como papas, pastas y legumbres. Además, por el mismo efecto del frío, reducen la actividad física. La combinación, claro está, hace que la mayoría de la población aumente de peso durante los períodos de bajas temperaturas.

Sin embargo, esa conducta está totalmente relacionada con la cultura y no con una necesidad biológica. Así lo aseguran especialistas en nutrición, quienes afirman que lo que determina la demanda de calorías es la actividad y no la temperatura.

"La necesidad de consumir más calorías tiene que ver con el nivel de actividad que tenemos y no con las temperaturas, por lo que durante el invierno las personas deberían variar la alimentación pero sin aumentar las calorías", explica Mercedes Cetti, nutricionista del Hospital del Clínicas.

No se trata de no comer, sino de controlar la cantidad, modificar el método de cocción y acompañar la rutina alimentaria con actividad física, al menos dos o tres veces por semana durante 30 minutos, a pesar de que haga frío. 

  • Durante los meses de otoño e invierno

» Consumir dos frutas por día: una debe ser cí­trica y la otra no necesariamente tiene que ser fresca, por ejemplo en compota o asada.

» Las frutas y las verduras son clave. Cuanto más colores, mayor será el aporte al organismo.

» Reemplazar las ensaladas por vegetales de estación cocidos.

» Optar por la opción más sana: hacer la sopa casera con verduras frescas y evitar la instantánea. 

» Cocinar al vapor o saltear con muy poco de aceite.

» Variar cocinando budines, puré o soufflé.

» Incorporar frutas secas.

» Reemplazar la papa y los fideos por zanahoria y zapallo.

» Una opción más saludable y de bajo aporte calórico es hacer guisados con salsa de tomate natural y carne magra o pollo.

» Tomar suficiente líquido, porque aunque no se tenga sed, el organismo necesita hidratarse. 

» No freír los alimentos. 

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