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Tu salud

¿Cuánto sabemos de la sal?

Conocé cuáles son las que hay en el mercado y las recomendaciones de una especialista sobre cuál ingerir en cada caso.

La Organización Mundial de la Salud recomienda la ingesta diaria de 2000mg de sodio o 5g de sal, lo que equivale a una cucharadita chica. Se estima que la población general cuadruplica ese consumo y gran parte de la “culpa” la tienen los alimentos procesados. Así lo afirma la doctora Florencia Dafne Raele, quien explica que a este tipo de productos se les agrega sodio de más con fines comerciales tales como mejorar el gusto o preservar la durabilidad del alimento.  

Siguiendo en el tema, la especialista explicó que hay una falsa creencia de que cuanto menos sodio se consume, mejor.

FLORENCIA DAFNE RAELE

“Una dieta muy baja en sodio es igual de perjudicial para la salud que una dieta alta en sodio. El plan alimentario debe ser normosódico y no hiposódico, ya que este elemento químico es fundamental para muchos procesos del cuerpo tales como regular la presión arterial, propagar los estímulos nerviosos, regular la homeóstasis entre los fluidos corporales, facilitar el ingreso de los nutrientes dentro de las células, mantener el equilibrio ácido-base, entre otros”.

A la hora de intentar reducir el consumo de sodio en tu alimentación, es bueno saber la diferencia entre las distintas sales que pueden adquirirse en el mercado. A continuación, un detalle de las mismas brindado por la doctora.

-> Sal refinada de mesa. Está compuesta en un 97,5 por ciento por cloruro de sodio. El 2,5 restante consta de otros elementos y conservantes (tales como el yodo, carbonato de calcio, carbonato de magnesio y hidróxido de aluminio) que al ser sometidas a un proceso de secado a altas temperaturas (típico de las sales refinadas) alteran su estructura química. Y como todo alimento procesado, es reconocido por el cuerpo como un organismo extraño, alterando el correcto funcionamiento de cada una de tus células, pudiendo desarrollar en consecuencia diversas enfermedades autoinmunes.

->Sales no refinadas (sal marina y sal del himalaya). A diferencia de la sal de mesa, se obtienen por un proceso de evaporación (la marina) y de la explotación de minas de sal (la del himalaya). Ambas son poco procesadas. Están compuestas en un 84 por ciento por cloruro de sodio (no le crean a la etiqueta de la sal marina cuando dice ser “baja en sodio” porque no lo es) y el 16 restante consta de minerales naturales (calcio, magnesio, potasio, yodo, fósforo, hierro, etc). El beneficio de estos minerales es que colaboran en varios mecanismos fundamentales de tu metabolismo. De interés para el tema que nos acontece: el potasio ayuda a contrarrestar el efecto nocivo del sodio en nuestro cuerpo (disminuyendo la presión arterial). La sal de himalaya (siendo la favorita entre las no refinadas) contiene casi un 0.3 por ciento de potasio (para que comparen: la sal de mesa regular contiene un 0.09%). 

-> Sales de potasio: son a base de cloruro de potasio. Podrán verlas en las góndolas de supermercado: tienen 0% sodio. Su sabor no es de lo más agradable pero valen la pena cuando se sufre una condición médica de base que lo amerite (enfermedad cardiaca, insuficiencia venosa, etc). No aconsejo su administración al menos que sus médicos de cabecera les recomienden su consumo: el exceso de potasio puede también ser perjudicial (sobre todo si hay alguna enfermedad de base como insuficiencia renal en la cual el potasio no puede excretarse correctamente).

-> Sales light. Es una sal procesada similar a la de mesa, pero con una reducción en la cantidad de sodio. Es aconsejable para individuos que sufren una enfermedad de base y se ven obligados a buscar una alternativa para controlar sus ingestas diarias de este compuesto. 

¿Cuál tomar?

Como conclusión, Dafne Raele explicó: “Si sufrís una condición de base que lo amerite, las sales de potasio o bajas en sodio son las recomendadas (siempre consultar a tu médico de cabecera). Si no tenés ninguna enfermedad y querés regular la cantidad de sodio diario para no excederte de lo aconsejable, optá por las sales no refinadas, preferentemente la del himalaya".

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