?>
Tus hijos

Es época de varicela, atentos papás

Los consultorios pediátricos están desbordados con las consultas por esta enfermedad en los niños, que no es grave en principio, pero sí muy contagiosa.

La escena se repite en cada consultorio pediátrico de Córdoba, sea en el ámbito privado o en el público. Si fuiste en los últimos días sabés de que estamos hablando: es época de varicela y los chicos están rasca que te rasca mientras esperan que un médico los atienda. “Estamos en la época justa, tenemos entre 4 a 5 atenciones por guardia que es un número mucho mayor que el de otra época del año”, contó a Tu Día, la vicedirectora del Hospital Pediátrico, Silvia Ferreyra. En la recorrida que hizo este medio por el ámbito privado, ese número es aún superado en algunos horarios.

Lo cierto es que esta infección eruptiva es muy frecuente en los niños. El virus que la produce, llamado varicela-zoster, se adquiere usualmente en la infancia y permanece “dormido” o latente en el organismo por el resto de la vida.         En edades avanzadas puede “despertarse” o reactivarse, y producir “culebrilla”, enfermedad médicamente conocida como herpes zoster.

Síntomas. La varicela se manifiesta con fiebre y decaimiento, seguido de la aparición de una erupción. Se trata de pequeñas ampollitas de aspecto perlado acompañadas de picazón, que aparecen inicialmente en la cara y cuero cabelludo, y luego se distribuyen en todo el cuerpo. Estas lesiones tienden a secarse y formar costras que luego caerán sin dejar cicatriz.  El período de incubación (desde el momento del contagio hasta la aparición de síntomas) es de aproximadamente 15 días.

En los primeros días, se trata de una enfermedad muy contagiosa, a través de la vía aérea por medio de pequeñas gotas que se desprenden al toser o al hablar, o por contacto con las lesiones desde el comienzo de la erupción hasta la etapa donde se forma la costra, momento en que las lesiones dejan de ser infectantes.

Cómo tratarla. Lo primero, ir al médico. En la mayoría de los casos, es suficiente mantener a los niños cómodos mientras sus propios cuerpos combaten la enfermedad. Los baños de avena en agua tibia proveen una cubierta costrosa y reconfortante sobre la piel.

Recomendaciones

• Los niños con varicela deben recibir su baño higiénico diario sin raspar las lesiones al secarse.

• No enviarlos a guarderías o a la escuela hasta que todas las lesiones se hallen en etapa de costra (esto habitualmente ocurre a partir del sexto día de la erupción; si la erupción es leve, probablemente ocurre antes).

• No usar bajo ningún concepto talcos durante la infección.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo