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Tus hijos

Cómo lograr que los niños beban más agua

Cuando comienza el año escolar, hay que recordar aumentar la conciencia sobre la importancia de la hidratación diaria.

Es importante tener la costumbre de beber un vaso de agua varias veces al día y enseñar a los niños a tener el hábito saludable de beber agua durante los descansos  en el colegio.
Cuando comienza el año escolar, hay que recordar aumentar la conciencia sobre la importancia de la hidratación diaria.
El agua es esencial para la vida
Los bebés recién nacidos tienen un 75% de agua en su cuerpo. Este porcentaje se reduce con la edad: el cuerpo de un adulto está formado por un 60% de agua en promedio. Cuando los niños beben agua, esta hidrata sus pequeños cuerpos. El agua está en todas partes: llega a cada célula, a cada órgano y principalmente al cerebro.
Más de las dos terceras partes del cerebro están compuestas por agua(1); se trata de un órgano complejo que nos permite pensar, memorizar, aprender y mucho más.

El cerebro se desarrolla principalmente durante la infancia, que es un importante período de aprendizaje. Como consecuencia, una buena hidratación es importante para el cerebro de los niños y para todo su cuerpo.

Cómo hacer que los niños estén correctamente hidratados
Es importante lograr que los niños estén bien hidratados antes incluso de que sientan sed. 
A fin de mantener el equilibrio de agua en los cuerpos de los niños y compensar el agua perdida durante el día, es vital que adopten hábitos saludables desde la edad inicial al beber agua de forma habitual en casa, en la escuela y en cualquier otro momento.
Si es posible, hay que darles una botella de agua para que se la lleven al colegio: agregar  una en sus mochilas o bolsas de deporte.
Después del colegio el día aún no ha terminado: los niños toman meriendas por la tarde y a veces van directamente al entrenamiento de fútbol o a sus clases de música. Les encantan estas actividades y desean hacerlo lo mejor posible.
Hay que dejar botellas de agua en los lugares más accesibles: en la mesa del comedor, en el refrigerador, en su lugar de estudio en la casa. Puedes llevarte las botellas cuando sales también. Así, cuando piden agua, podrás tenerla a mano.
Insta a los niños a beber un vaso de agua cuando se levantan por la mañana. De hecho, incluso de noche cuando están durmiendo, los niños pierden agua. Si beber agua durante el día se convierte en un hábito, los niños seguirán haciéndolo aún cuando no estés con ellos.
El agua del grifo deberá ser la primera elección para hidratar el cuerpo de los niños. El agua es un nutriente esencial para hidratarse sin tener que llevar ningún otro elemento en el cuerpo. El exceso de consumo de bebidas con azúcar lleva a una ingesta de calorías excesiva.

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