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El duelo en Internet: cómo se ve la muerte en las redes sociales

Las nuevas tecnologías cambiaron todo, incluso la muerte y sus distintos rituales. Cómo se vive el duelo en las redes sociales

La muerte de alguien querido viene acompañada siempre de un proceso de duelo, algo tan doloroso como necesario. "Hacer el duelo" quiere decir cortar con el apego con esa persona que ya no está físicamente. Cada individuo es único y como tal, siente cada pérdida de diferente manera que el otro. En plena era digital, el traspaso de la vida privada a la pública es una certeza y hay quienes asumen la pérdida de un ser querido haciendo público su duelo. ¿Cómo? A través de las redes sociales.

Tu Día le consultó a Adriana Musitano, investigadora del Área de Letras del Centro de Investigaciones de la Facultad de Filosofía y Humanidades, sobre esta nueva manera de despedirse de una persona que muere y respondió: "Los mensajes a los amigos o familiares muertos en Twitter o Facebook hacen que muchos nos hagamos preguntas y analicemos este fenómeno y tratemos de responder a cuestiones tales: ¿cómo se vive el duelo en Facebook?, ¿qué función cumplen los mensajes, las fotos o la música que se sube en un aniversario, en relación con la persona muerta y entre quienes la sobreviven? Es cierto que estos espacios virtuales posibilitan la relación social al recibir la respuesta inmediata de otros, pero a la persona muerta sólo se la 'representa' imaginariamente en un espacio ficcional que permea lo real, en cuanto hay comunicación entre quienes ven/leen/dicen me gusta y ponen mensajes o imágenes en el muro de la persona muerta".

Y agregó: "Ellos usan la tecnología, su virtualidad y la intangibilidad de los contactos en la pantalla de sus computadoras o teléfonos móviles y pareciera que en estos soportes también se puede alucinar con otros la ‘presencia' de los muertos".

Para la investigadora, que los ritos de duelo se expongan en las redes se relaciona con la exhibición de la muerte. No en el sentido de exhibicionismo sino como una manera de mostrar y compartir el dolor con otros. "En la primera etapa del duelo hay proximidad (imaginaria y emocional) con la representación que hacemos del muerto, es la pérdida la que afecta y las imágenes mentales y verbales vuelven una y otra vez, todo nos lo recuerda, y eso nos emociona y no se puede establecer suficiente distancia: el dolor impregna nuestra vida".

Y continuó: "A medida que pasan los días, semanas, meses... entonces es posible establecer mayor distancia. Por lo tanto, si a quien se le habla o a quien se le dirigen las fotos de los seres vivos es a la persona muerta y eso se comparte con otros y extiende en el tiempo, se ha detenido el proceso de duelo, se ha empantanado por la primacía de lo imaginario y virtual sobre la construcción de la realidad. De esta manera la palabra o imagen alucinada toca la vida, todo lo confunde y no se establece como diferente el espacio de lo vital".

Musitano sostiene que Facebook facilita el acceso a una red social en la que la interacción virtual es constante, pero dificulta el salirse de ella y no hay mecanismos difundidos para que cuando alguien muere pueda suspenderse esa participación que ya resulta imposible. Pero a esto se suman otras cuestiones que como personas nos afectan: ¿cómo suspender el espacio virtual y el nombre de alguien a quien amamos y extrañamos?

En 140 caracteres. En la primera etapa del duelo, Facebook o Twitter pueden ser los soportes para establecer un nuevo trato con los dolientes, pero no con quien ha muerto. "Es el intercambio una de las posibilidades para iniciar, atenuar el dolor y luego con otros comenzar a salir del duelo. En un primer momento, aprovechar el espacio de quien ha muerto permite dar rápidamente la noticia, compartiendo el estupor ante una muerte súbita, el dolor por lo que no se esperaba o bien mostrar consuelo ante la muerte natural o por el cese de una larga enfermedad", cerró Musitano.

Nuevos obituarios. El fenómeno del duelo en las redes sociales estaría ocupando el espacio de los obituarios, pero sin pagar para publicarlos.

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