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Tu pareja

Los vicios de la mujer que vive sola

Sí, vivir solos malcría a todos y todas. En esta nota, Tu Día se pone en la piel de las mujeres y te cuenta cuáles son las "malas" costumbres que tiene una chica que vive sola.

Por Gabriela Martín

También: Los vicios del hombre solo

Hay quienes afirman que la soledad no es buena consejera, ¿será así? Mito o realidad, lo cierto es que cuando una persona vive sola va adoptando ciertos vicios que, con el correr del tiempo, cada vez se hacen más difícil erradicar. Hoy, Tu Día se metió en la piel de las mujeres y te cuenta cuáles son aquellas "costumbres" de las que tanto les cuesta separarse.

Aquí, un listadito de aquellas cosas que hacen las mujeres y despierta la "ira" o el desinterés de los hombres. ¡Cuidado, chicas!

» Dejar las bombachas sucias "en flor" en el piso del baño.

» Lavar la ropa interior mientras te duchás y colgarla en las canillas de la ducha.

» Colgar los corpiños en las manijas de las puertas.

» Tener "muchos pares de zapatos" e ir dejandolos, a medida que los vas usando, desparramados por el piso.

» Acumular "toneladas de ropa" afuera del placard.

» Tomar gaseosa o agua del pico de la botella.

» No lavar los platos durante todo el fin de semana.

» Comer en la cama y dormir sin limpiar las migas.

» Comer directo de los envases de la rotisería.

» Apilar diarios de un mes o libros varios en el piso del dormitorio.

» No tender la cama por una semana.

» Dejar que la única planta del departamento muera deshidratada.

» Hacer una maratón telefónica de tres horas con todas las amigas disponibles.

» Gastar el sueldo en ropa antes de cobrarlo.

» Viajar a destinos exóticos o planificar vacaciones pagando tarifa "single".

» Hacerse adicta al chat/mail/sms/Twitter/Facebook.

» Consumir litros de cafeína o mate.

» Bajarse un kilo de helado de dulce de leche y granizado del tarro.

» Estar en "esos días" en el que el mal humor gana territorio y hacer "retiros espirituales" domésticos en los que no atendés el teléfono por nada del mundo.

» Estar en "esos días" en los que te gana la ansiedad y desesperar si no suena el teléfono.

» Esperar meses el llamado del hombre menos aconsejable.

» Desechar al hombre más aconsejable.

 

 

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