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Tu mascota

Cómo mudarte con una mascota

Cambiar de hogar es un hecho traumático para muchos, incluso para tus amigos de cuatro patas. En esta nota te damos algunos consejitos para que las mudanzas no sean un motivo de estrés para tus mascotas.

¿Te mudás? ¿Te agota de solo pensarlo? ¿Te estresa embalar cajas y tirar cosas que no son necesarias? Mudarse es un hecho tan traumático que, en muchas ocasiones, te lleva meses de recuperación. En el caso de los animales, el impacto puede ser aún mayor. Tu Día consultó a especialistas de Vitalcan y los profesionales te aconsejan para que tu mascota sufra lo menos posible.

El primer punto a recomendar es el refuerzo de la seguridad de la vivienda para evitar posibles fugas. También, es recomendable que todos los animales cuenten con una medalla de identificación en la que figure: su nombre y número telefónico del propietario (con el prefijo del área).
Para una correcta adaptación, se recomienda colocar elementos de juego o las colchonetas que utiliza habitualmente la mascota, unos días antes en los diferentes ambientes de la nueva casa. De ese modo, cuando lleguen a su nuevo hogar los olores le resultarán familiares.

También, se pueden frotar con un paño las mejillas y luego pasar el mismo en distintos lugares de la nueva morada para que detecten la secreción de sus glándulas faciales.

Cuando llegues a la nueva casa, sobretodo en el caso de los gatos, se aconseja colocarlos en una habitación con sus objetos y liberarlos cuando la mudanza haya terminado. De esta manera, habrá tranquilidad en el ambiente cuando decidan salir a explorar. Es importante no cambiar hábitos y costumbres para que todo sea más familiar; y conveniente no dejarlos salir al exterior hasta por lo menos dos semanas después de la mudanza.

Si dejan de comer, desarrollan alguna conducta anormal o suscitan conflictos de convivencia (si son varios animales), no hay que alarmarse, los primeros días habrá que tener paciencia.

Cómo se manifiesta
Los perros y gatos pueden tornarse agresivos gruñendo, mordiendo, desobedeciendo y en caso de ser introvertidos o nerviosos, pueden demostrar el estrés vomitando, enfermándose o presentando diarrea. Incluso, pueden descargar el estrés sobre sí mismos mordiéndose, lamiéndose o masticándose hasta producir lesiones en su piel. De persistir este tipo de síntomas, se aconseja consultar con su Médico Veterinario.

El traslado
En caso de que el animal sea muy nervioso y necesite sedación, la misma debe ser supervisada por un profesional. También existen terapias alternativas como la utilización de flores de Bach, productos antroposóficos, entre otras.

Si para la mudanza debe realizarse un viaje extenso, se remienda transportarlo junto a su propietario y no con la empresa o el flete que realice el traslado de los muebles.

Si la mudanza se realiza durante el verano, evitá las horas de calor extremo. Es recomendable el ayuno de sólidos unas horas previas, para evitar vómitos durante el viaje. Durante el trayecto realizá descansos y suministrale, siempre, agua fresca.

¡PRECAUCIÓN!. Para evitar momentos desagradables, antes de ingresar al nuevo hogar, verificá que no existan lugares por los que el animal pueda escaparse.

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