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Tu economía

Cómo defenderse ante un conflicto laboral

Desde un sueldo mal liquidado en adelante, las disputas laborales pueden ser miles. En Tu Día te damos algunas pistas para saber cómo defender tus derechos.

La película de Marcelo Piñeyro titulada “El método”, muestra a un grupo de postulantes en un cuarto de oficina dispuestos a hacer cualquier cosa por ganar un puesto de trabajo. Lo crucial de la situación es que uno de ellos pertenece a la empresa, todo el resto actúa para ver si merece el cargo. Las relaciones laborales que muestra tienen un poco de verdad.

Sin llegar al extremo de una ficción, los conflictos laborales como los accidentes, la explotación, la precarización, el acoso, entre otros, son temas que de algún modo tocan de cerca a cualquier persona que posea un trabajo, sea que esté registrado o en blanco, o también que se encuentre en un marco de informalidad  dentro de las estadísticas sobre empleo en nuestro país, realidad que abarca a no pocos asalariados.

Aquí, entonces, aparece el primer conflicto: el trabajo en negro. El especialista en derecho laboral, Jorge Gerchunoff explica que un trabajador en blanco, además de la remuneración cuenta con “beneficios accesorios” como una obra social y aportes jubilatorios. Este no es el caso de casi el 38% de la población activa considerada “en negro”.

Otro inconveniente que suele presentarse radica en exigir una categoría adecuada a las tareas reales que realiza un empleado. Puede suceder que a una persona se la contrate en blanco, pero luego se le reduce uno o varios escalafones yendo en contra del convenio colectivo de trabajo. Estos son acuerdos que regulan salario y condiciones laborales por sector, por tanto, “una de las herramientas que sirven de defensa para el trabajador”, aclara el letrado.

Empresarios, sindicatos y empleados, con participación estatal, se reúnen, actualizan salarios, contratos, escenarios laborales entre otras cuestiones, establecen así convenios colectivos de trabajo que a partir de la homologación del Ministerio de Trabajo de la Nación convierten en ley. Es decir, obliga a todos.

La “tinta legal” es el marco que orientará al trabajador –o el empleador– para solucionar sus problemas pero de hecho hay dos caminos: el colectivo y el individual. El primero trazado por los sindicatos; mientras que el segundo, por el propio obrero. En tercera medida, las instituciones oficiales que podrán ser el brazo ejecutor de los derechos en pugna. “Ante cualquier conflicto, lo primero es recurrir al gremio”, aconseja Gerchunoff.

El sindicato cuenta finalmente, con un gran instrumento para defender a sus representados, son las inspecciones. La solicita al Ministerio de Trabajo para obligar al empresario cumplir la ley.

Para tener en cuenta

Trabajo en negro. Delata la evasión de los empresarios. Estés o no afiliado a un gremio, igual te representa.

Enfermedad o accidente. Para estar cubiertos en servicio de salud debés estar registrado. De este modo obliga por ley al empleador a contratar una aseguradora de riesgos de trabajo.

Despido. El empleado puede exigir indemnización cuando no hay razón de despido. Si hay causa justificada, el empresario está exento de pagar.

Indemnización. El pago supone desvincularse de la empresa. Pero se puede presentar medidas de no innovar o bien reclamar a través del gremio.

Acción sindical

» Actúa bajo articulación y fundamentación jurídica, abogados del gremio y la correlación de fuerzas.

» Puede manifestarse mediante el derecho de huelga. También por presentación de petitorios.

» Los convenios colectivos de trabajo nacen de la negociación entre empleadores y sindicato.

» Otra herramienta sindical es la denuncia ante la autoridad administrativa de Trabajo (Ministerio o Secretaría). O presentar una demanda ante la Justicia laboral para que un juez resuelva el problema.

Leyes madre

Constitución Nacional, Leyes nacionales de Contrato de trabajo (nº 20.744), Convención colectiva de trabajo (nº 14.250) y de Empleo (nº 24.013).

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