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Tu cocina

Cómo plantar y cocinar con hierbas aromáticas

Dale sabor a tus comidas y animate a tener tus condimentos frescos. Septiembre es el mes ideal para combinar dos placeres: cocina y plantas.

 

Imposible no notar la diferencia. En el paladar, no es lo mismo el pollo al limón que el pollo al limón con una pizca de perejil, romero ó albahaca. Con la vida moderna, todo puede reducirse a un simple sobrexcito de papel plástico que contenga todo lo que necesitás para hacer realidad ese deseo.

Pero, “hay vida” más allá de lo industrial y empaquetado. Por ejemplo, cortar vos mismo los condimentos de ese plato que tanto esmero le pusiste o que es igual al que preparás siempre, pero que con agregarle un sencillo condimento natural, se vuelve una exquisitez dentro de cualquier boca. Señoras y señores, es septiembre, mes de la primavera y el tiempo ideal para combinar dos placeres en casa: tu propia minihuerta de aromáticas y la comida bien condimentada.

Recurrimos a dos de nuestros columnistas habituales que colaboran con Tu Día, Álvaro Ruiz Moreno (plantas) y Celia Baldor de Bongiovanni (cocina) para hacerte la vida más fácil, y que no tengas que andar pensando demasiado qué plantín tenés que comprar en esta época del año para que puedas tener condimento fresco y a mano. Además, también te vamos a decir con qué comida quedan mejor, más allá de que cada uno tiene su propio gusto.

A plantar. Tener plantines de aromáticas en casa no requieren ni de un trabajo “esforzado”, ni un “bolsillo abultado”. Su difusión es tan extendida hoy que los encontrás de buena calidad en cualquier supermercado o verdulería. Ni hablar si te das la vuelta por un vivero o forrajera, en esta época están a la vista de todo.

Por 5 pesos cada plantín podés tener una amplia variedad de aromáticas: albahaca, tomillo, menta, orégano o salvia, entre otros, son los ideales para arrancar tu propia minihuerta. Desde ese precio para arriba, pero nunca superando los 15 pesos cada una, encontrás una amplia variedad. El primer consejo, armarte una buena variedad para que puedas combinar con distintas comidas.

Los plantines no requieren de mucho espacio para plantarlos. Alcanza una maceta mediana, que puede ser comprada desde los 15 pesos para arriba, o que vos podés armar en tu casa reutilizando una que te sobre o haciendo una casera con una botella de plástico de agua mineral de cinco litros o un bidón que no utilices ya. ¿Cómo hago para plantarlas y mantenerlas? Lee en esta página, los cinco tips que nuestro especialista Álvaro Ruiz Moreno te da para que crezcan de diez.

A cocinar. Claro está, no se trata de andar combinando por allí lo que plantaste y metiéndoselo a cualquier comida y en cantidades que medís a ojo. Todo tiene su secreto, pero una vez que te familiarizás con qué va cada hierba, la “yapa” que tiene cortarla fresca no tiene precio. Lo “groso” de las hierbas aromáticas es la variedad de formas en que podés usarlas. Solas, combinadas con otras o en ramillete para darle el mejor gusto a tu comida.

El ramito de hierbas es un ingrediente habitual de muchísimas recetas. Consiste simplemente en unas ramitas de diversas plantas aromáticas atadas con un trozo de hilo. Pueden estar formados por hierbas frescas o secas, solas o combinadas con alguna especia como canela o vainilla o con cortezas de cítricos. También sirven algunas verduras como el puerro o el apio.

Las combinaciones y utilización de las distintas hierbas dependen sobre todo del gusto de cada uno, no hay reglas fijas, aunque sí ciertas combinaciones tradicionales. La más conocida: ramitas de tomillo, laurel, apio y perejil envueltas en una hoja verde de puerro.

Para saber con qué va cada aromática, van en esta misma página, las sugerencias de nuestra columnista Celia. Fíjate para no errarle.

Vos podés armar tu propia minihuerta, con muy poquita plata y mínimo esfuerzo de mantenimiento. No sólo le darás sabor a tus comidas, también son un adorno muy particular en los jardines de interiores de cada casa. ¿Te lo vas a perder?

 

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