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Tu Día

No pongas en riesgo a tus ojos

los centros de salud de Córdoba reciben todas las semanas personas con lesiones traumáticas en la visión. Tomá los recaudos necesarios y trabajá seguro.

 

Hablar de riesgos laborales en la visión no es solamente pensar en trabajos asociados a una pantalla de computadora, sino que va mucho más allá. Hay determinados oficios en los que, si no se toman las medidas de prevención adecuadas, las lesiones son tan traumáticas que pueden terminar en la pérdida de la visión. Golpes que deriven en simples hematomas o situaciones más graves, como la perforación del globo ocular y el desprendimiento de la retina, son algunos.

“Pacientes con traumatismos perforantes suelen llegar a la ceguera legal en la mayoría de los casos, que es cuando el ojo queda con una mala visión, apenas una fila de agudeza visual o menor y la persona ya no puede desempeñarse en el trabajo, o directamente llega a la pérdida de la visión”, explicó el doctor Víctor Reviglio, jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Córdoba.

El facultativo comenta que sólo en este centro ingresan por lo menos dos casos por semana. La mayoría de ellos con lesiones oculares producto de accidentes en situación de trabajo.

Los más afectados. En la mayoría de los casos, las personas que llegan a los centros asistenciales son aquellas que se dedican a tareas de jardinería y desmalezados, o de construcción y todo tipo de trabajos de albañilería.

Las astillas que despiden los golpes de hacha cuando se corta leña, las piedritas o partículas que impulsan las bordeadoras o las virutas de sierras y serruchos producen lesiones perforantes del globo ocular. “En caso de tratarse de elementos vegetales, pueden estar contaminados por hongos, sumando infecciones a la lesión perforante”, puntualizó Reviglio.

Prevenir para no lamentar. En todos estos casos la clave pasa por la prevención y la concientización. Trabajar seguro es cuidarse y evitar males mayores. La mayoría de los accidentes se evitarían si se tomaran medidas sencillas y, en muchos casos, obvias.

Las antiparras y protectores son muy fáciles de conseguir en los comercios del rubro y a precios muy accesibles. En cualquier tarea que suponga contacto con polvo, virutas de madera o metal, escombros, vidrio, sustancias químicas o exposición al sol, siempre deben utilizarse estos accesorios.

Al fin y al cabo, la combinación termina siendo sencilla. Si te cuidás, prevenís. Si prevenís, evitás riesgos, pero sobre todas las cosas impedís pasar un mal momento.

 

Los que más sufren. En el grupo de alto riesgo están quienes realizan trabajos de albañilería, desmalezados, jardinería o tareas en la construcción.

Prevención

Usá protección: Si vas a manipular elementos que puedan poner en riesgo tu visión, usá antiparras.

Elementos peligrosos: El contacto con el polvo, partículas de concreto y metal, escombros, vidrios, humo, gases nocivos, sustancias químicas o exposición al sol y rayos ultravioleta.

Lesiones frecuentes: Hematomas, perforación del globo ocular y desprendimiento de retina.

 

 

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