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Tu Día

Estrategias para acercar a los chicos a la lectura

Sin horarios que cumplir, esta época ayuda a acercar la literatura a los niños. Estrategias para no fallar en el intento.

Durante las vacaciones, lo que más sobra, es tiempo libre. Es la época ideal en la que grandes y chicos pueden descansar, no cumplir horarios y desenchufarse del trabajo y la escuela. Aunque ese receso también se presta para desarrollar actividades placenteras, explorar cosas nuevas y aprender.

Es un buen momento, por ejemplo, para contactar por primera vez, o seguir alimentando, los buenos hábitos de la lectura. Sin las obligaciones de la vida cotidiana, y precisamente con más tiempo de ocio, los adultos pueden introducir a los niños en el mundo de las letras, las historias y la fantasía.

Pero, sabido es que a la mayoría de los chicos no les resulta atractivo leer. No encuentran allí un motivo de diversión, menos aún los nativos digitales, para quienes las nuevas tecnologías son su principal herramienta de conocimiento y construcción. Por eso, los especialistas insisten en que la lectura no debe imponerse jamás, y ser siempre placentera.

Rocío Brescia, especialista de Fundación Leer, cuenta algunas estrategias para que los padres pongan en práctica a la hora de acercar la literatura a sus hijos durante este verano.

  • Para que los pequeños puedan asociar a la lectura con los buenos momentos y el goce, es necesario promover los primeros encuentros en contextos positivos. El escenario puede hasta ser buscado y elegido, ya sea el mar o la montaña, la plaza o el jardín de la casa, encontrar ese rincón especial. "De esa manera, aprenden que leer es divertido, que es una actividad que los alimenta y entretiene", explica la experta.
  • Para que esta costumbre vaya surgiendo de manera natural en los niños, hay ciertos pasos que deben darse. El primero es muy importante: que los chicos vean a los grandes leer, porque aprenden a través del ejemplo. También generar espacios para compartir historias con los hijos: antes de dormir, al atardecer o durante un viaje.
  • En cuanto a la casa, lo ideal es contar con muebles para que los libros estén al alcance de los chicos. "Así pueden sentir la libertad de acercase a ellos en los momentos que quieran, incluso si todavía no saben leer. Para los más chiquitos, la presentación, la calidad del relato y los dibujos son una parte esencial de cada volumen", recomienda Brescia.
  • Por último, antes de regalar un libro, lo mejor es interiorizarse sobre los temas de interés del niño. Todo libro es válido, incluso aquellos que tienen personajes de película o las historietas. Darles variedad es esencial para que refuercen su interés y para saber qué tipo de narrativa les gusta más. Los criterios se establecen luego de haber incursionado distintas temáticas, autores y estilos.
  • En este sentido, una buena estrategia es recorrer librerías a modo de paseo. Indagar, mirar y dejarse sorprender puede ser una aventura en primera persona para grandes y chicos. "Respetar los criterios de los chicos es un paso fundamental, para que ellos ganen confianza en sus elecciones y gustos, desarrollando sus ganas de encontrarse con los libros", aconseja la especialista.

Cuentos gratis

De qué se trata

Fundación Leer envía todos los viernes, a los que se sumen a esta novedosa propuesta, un cuento electrónico para adultos y otro para niños para leer desde la computadora, tableta o smartphone.

Cómo se hace

Hay que registrarse gratuitamente en www.facebook.com/fundleer y todos los viernes de enero y febrero recibirán un cuento en su e-mail.

Qué hay

La selección de cuentos, realizada por especialistas de Fundación Leer, incluye textos clásicos de los Hermanos Grimm, Charles Perrault, Saki, Oscar Wilde, entre otros.

  • Cómo enseñar a desarrollar la comprensión lectora

» Leer despacio.

» Detenerse en cada fragmento y reflexionar sobre lo leído.

» Releer cada línea si hay que memorizar.

» Consultar en el diccionario las palabras desconocidas.

» Al terminar de leer todo el texto, hacerse preguntas para saber si se comprendió en su totalidad.

» Leer prestando toda la atención, sin pensar en cosas ajenas.

» Leer de a ratos, sin cansarse.

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