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Tu Día

Cuando las palabras nos enferman

Con lenguaje grosero las personas suelen expresar emociones de enojo, frustración, miedos, inseguridades personales o situaciones no resueltas que atraen entornos conflictivos.

Entre las cosas que diferencian a los seres humanos de otras especies es la posibilidad de comunicarse a través del lenguaje. Cada persona habla en forma regular durante todo el día, pero debemos observar las veces en que la comunicación se lleva a cabo de manera hostil y exagerada. O, el expresarse en voz alta para llamar la atención o imponer sus puntos de vista o caprichos.

"Insultar o decir malas palabras en la interacción social se ha vuelto muy común. Con lenguaje grosero las personas suelen expresar emociones de enojo, frustración, miedos, inseguridades personales, situaciones no resueltas alojadas en la memoria celular de nuestro cuerpo, que al no ser sanadas internamente atraen personas y entornos igualmente conflictivos", explica a Tu Día la licenciada Andrea Paolini, instructora y terapeuta en Sanación Pránica.

Y agrega: "Los seres humanos tenemos un campo energético vibratorio y centros o vórtices de energías denominados chacras distribuidos en todo el cuerpo; éstos centros energéticos almacenan información no resuelta generalmente de nuestra infancia, que al no ser limpiados y sanados generan una tasa vibratoria en densidad que atraen situaciones que vibran de igual forma".

Desde la perspectiva energética y también espiritual, las intenciones detrás de las malas palabras, insultos o expresión de emociones negativas generan una tasa vibratoria tan densa que atraen frecuencias y energías negativas, que nos alejan de emociones superiores como la fe, la armonía, el amor, la alegría y también nos desconectan de nuestra propia esencia espiritual.

"El Chacra de los plexos es el lugar donde se almacenan las emociones negativas y reacciona activando el espiral del ego. A nivel físico genera: trastornos de ansiedad, trastornos digestivos, gastritis, úlceras, compulsión por comer, problemas de hígado, colesterol, problemas lumbares y ciático, entre otros", dice la especialista.

Y sigue: "Este emite emociones de enojo que se alojan y desequilibran el chacra de la garganta, expulsando lo mismo al medio ambiente y a nivel físico generan problemas de tiroides, tráquea, esófago, anginas y otros".

Por su parte, los chacras de la cabeza crean y activan pensamientos negativos y se activan emociones conflictivas en el subconciente, generando miedos, fobias, pánicos, trastorno del sueño, trastornos en el sistema nervioso central y ACV, entre tantos otros.

"Todo éste impacto negativo genera emociones y pensamientos destructivos que nos generan desequilibrios sicológicos y físicos y nos alejan de la felicidad. Todas estas emociones pueden ser sanadas y limpiadas, la técnica en Sanación Pránica genera cambios inmediatos en nuestra vida", cierra Paolini.

Agendá

Los días 10 y 11 de diciembre se dictará en Córdoba un curso de Sanación Pránica. Para obtener más información podés ingresar a www.centrodesanacionpranica.com o en Facebook.

También podés comunicarte a los teléfonos 4732276 o por WhatsApp al 155946144.

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