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Tu Día

Andrea Caschetto: el italiano que recorre el mundo en silla de ruedas

Andrea Caschetto es italiano y está escribiendo un libro sobre el comportamiento de las personas frente a la discapacidad. En su paso por Córdoba dialogó con Tu Día.

Su voz se hace sentir y no es sólo porque su tono tenga el ímpetu de la lengua italiana. Su sonrisa, grande y fresca, le permitió ser bautizado como el Embajador de la Sonrisa. Su espíritu solidario lo llevó a recorrer el mundo y a ponerse en el lugar del otro. Su capacidad de mirar a su alrededor sin hacer diferencias marca, paradójicamente, una gran diferencia con el resto de las personas.

A los 15 años, un tumor en la cabeza lo llevó al quirófano, hizo retroceder su memoria a cero y le permitió vivir en carne propia la discriminación que sienten quienes deben manejarse en una silla de ruedas. Nada de eso lo detuvo. Por el contrario, este fue el motor que lo movilizó para que cuatro años después realizara su primer viaje de voluntariado a un orfanato de África. A su regreso a Sicilia descubrió que recordaba lo vivido y que las emociones fuertes inmortalizaran lo vivido con aquellos chicos.

Andrea Caschetto tiene 26 años y, aunque hoy camina, está recorriendo el mundo en silla de ruedas, con el objetivo de escribir un libro (que saldrá a la venta en septiembre) en el que se vea reflejado el comportamiento de las personas frente a la discapacidad.

"Hice este viaje porque me gustaría que la gente de Argentina pueda entender que todos somos iguales y que todos tenemos los mismos derechos. Al despertar de la cirugía me encontré con que había perdido mis recuerdos. Estaba desmemoriado y me gané el apodo de 'memoria cero' pero con mis viajes descubrí que todo aquello que toca nuestros sentimientos permanece por siempre en la memoria", dice a Tu Día Andrea.

Y agrega: "Yo soñaba con ser Juez y combatir la mafia, pero después de la operación no pude hacerlo. Pasé de ser un excelente alumno a tomar clases particulares porque las cosas que me explicaban morían en la noche con mi sueño. Perdí un año escolar porque los profesores pensaron que yo quería aprovecharme de esa situación, que mi memoria era una excusa porque no me gustaba estudiar. Aprendí a memorizar con las emociones y las imágenes; con este método me gradué, estudié una maestría y recupere una buena parte de la memoria. Aún hoy afronto mis días así".

En su recorrido ya visitó 90 países y cerca de 20 orfanatos. Su mensaje busca generar toma de conciencia y un acercamiento hacia las personas con discapacidad. Andrea insiste con que debemos dejar de mirar hacia otro lado e involucrarnos más.

"Cuando me operaron, estuve por meses en la silla de ruedas y me molestaba mucho como me miraba la gente por estar ahí. Me hacían sentir un extraterrestre, pero hay que entender que todos podemos sufrirlo, que a cualquiera le puede pasar. Que no necesitamos que nos digan que tenemos un tumor para poder vivir con una sonrisa. En mi caso, yo vivo mejor si ayudo a la gente", relata Caschetto.

Y sigue: "Cuando uno está discapacitado la gente que lo rodea es muy importante. La familia, los amigos son los que permiten que no te sientas solo. Ellos deben ser los primeros en ayudar".

Distintas experiencias. En su paso por Córdoba, Andrea visitó a los chicos que juegan básquet en silla de ruedas en el club Poeta Lugones. Fueron más de dos horas a pura intensidad. "Fue una de las experiencias más lindas de mi vida, algo que nunca me voy a olvidar. Los jugadores no sabían que yo podía caminar y al finalizar el juego les hablé de mi proyecto, de mi historia y de como me molestaba la mirada de la gente. Para mí fue muy bueno", cuenta.

El joven estuvo en Buenos Aires y en la ciudad de San Nicolás. Allí pudo comparar el trato de las personas y asegura que el acercamiento siempre se da mejor y más rápido en las poblaciones más chicas. Andrea sigue su viaje por Mendoza y la Patagonia Argentina; todavía no dejó el país, pero su deseo de regresar se mantiene intacto.

"Estoy seguro que no tendré más nada y si lo volviera a tener lo afrontaría con la misma tranquilidad. También por este motivo he querido hacer este viaje denominado 'La vuelta al mundo por orfanatos', para recordar esta misión por siempre. De hecho, hoy hay algunas ciudades de mi viaje que no recuerdo como se llaman, pero paciencia, lo importante es recordar como hacer reír y divertir a los niños", cierra.

Invitado por Naciones Unidas

El año pasado, Andrea Caschetto estuvo en la sede de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York y brindó un fuerte mensaje sobre la manera con la que afrontamos las cosas y la actitud ante la vida. "No necesitamos un tumor para amar la vida", dijo y puso énfasis, como lo sigue haciendo cada día, en la importancia de creer en nosotros mismos y ser felices.

Su primer libro. Donde nace el arcoíris fue editado cinco veces y lo recaudado fue destinado a diferentes donaciones en África. Su proyecto abarca la creación de una Ludoteca en Kenia.

Seguilo. Si querés seguir su viaje, hacete fan en Facebook, donde tiene cerca de 200 mil seguidores.

"Si uno habla con los chicos, las cosas pueden cambiar porque ellos tienen una mirada más amplia. Yo tengo un sueño: que en las escuelas de Italia, una hora a la semana, se hable de la felicidad y las emociones, de cómo se puede vivir".

 

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