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Recetas para hacer tortillas de pan: Sobras Maestras te salva las papas

¿Viste nuestra publicidad?, ¿Te acordás que dijimos “este suple te va a salvar las papas”? Bueno, las salvamos. Mirá estas recetas de tortilla de pan. Riquísimas y baratitas.

Hacer una tortilla bien sellada y crujiente por fuera pero esponjosa y delicada por dentro es todo un arte. Requiere de precisión de relojero. Este truco no falla. Primero, poco aceite, bien distribuido y bien caliente. Esto se logra calentando la sartén de manera gradual, subiendo la llama de a poco con apenas una cucharada de aceite. De esta manera el aceite no se quemará.

Al agregar la mezcla, hay que golpear la sartén dos veces contra la rejilla de la hornalla para que los sólidos integrados a la mezcla de huevos se dispersen de manera equilibrada por toda la superficie de cocción. La sartén al estar bien caliente sellará casi inmediatamente la cubierta de la tortilla haciendo que sea má fácil de desmoldar.

Ahora viene el truco: girar la sartén en el sentido de las agujas del reloj y cocinar durante un minuto por cada cuarto de giro, o sea, hacemos de cuenta que el mango de la sartén es la aguja de un reloj. Cada dos movimientos, golpeamos una vez la sartén para que el fondo se despegue o pasamos un cuchillo fino o espátula por los bordes para despegar la preparación.

Una vez que dimos “una vuelta de reloj, desmoldamos la tortilla y repetimos el procedimiento con la otra cara de la tortilla pero cocinamos sólo durante medio minuto por cuarto de giro, es decir, contando hasta treinta. Esto nos permitirá obtener un “corazón” de tortilla “bien babé” como dicen los franceses mientras se babean de gusto.

¿Qué pan es el adecuado? Cualquier variedad de miga bien aireada y esponjosa. Pueden utilizarse panes saborizados o integrales y la preparación resultará más sabrosa. No recomendamos utilizar pan casero porque la miga es más “apretada”, más densa y no logrará hidratarse correctamente, el plato resultará poco placentero de comer, un verdadero “ladrillo” e indigesto.

Tortilla de pan versión clásica

Ingredientes (para cuatro personas)

5 huevos

½ vaso de soda o leche 

2 piezas de pan duro

1 cda de aceite de oliva

2 cdas de aceite de girasol

1 cda de manteca

4 dientes de ajo

1 cdea de perejil fresco picado

Orégano, sal y pimienta a gusto

 

Preparación

Cortamos el pan en rebanadas con un cuchillo serrucho para evitar que se desarmen. Otra posibilidad es la de “romper” el pan. Sobre gustos en la cocina, nada es definitivo.

Batimos los huevos con la soda, un poco de oréganos, sal y pimienta a gusto. Esto hará que espumen, la proteína del huevo se disuelva un poco, el pan se hidrate rápidamente y la cocción sea más rápida. Agregamos el pan y dejamos reposar cinco minutos para que las rebanadas o los trozos se humecten y tomen sabor.

Aplastamos los dientes de ajo contra la tabla, los pelamos y les retiramos el brote central. Calentamos el aceite de oliva a fuego bien bajo, agregamos la manteca, quitamos los residuos sólidos de la manteca derretida y doramos los ajos hasta que apenas tomen color y estén tiernos: la manteca da sabor y evita que la mezcla de sabores del aceite oliva y los ajos se amargue. Retiramos la sartén del fuego, espolvoreamos con perejil picado, condimentamos con sal y pimienta y reservamos hasta que tomen temperatura ambiente.

Añadimos el salteado de ajos a la mezcla de huevo y pan. Limpiamos bien la sartén y la llevamos a fuego medio con el aceite de girasol. Cuando el aceite esté bien caliente y repartido sobre la superficie de la sartén, añadimos la mezcla. Cocinamos durante un minuto por cada cuarto de giro de la sartén (ver  “El vals del minuto”). Damos vuelta la tortilla con la ayuda de una fuente plana, una tabla de cocina o la tapa de una olla. Cocinamos durante medio minuto por cada cuarto de giro para que no se reseque el interior y la tortilla resulte sabrosa y húmeda.

Acompañamos con ensaladas a gusto, salteados de berenjenas, chauchas, pimientos y zanahorias. Es un buen plato para complementar con sopas. Para beber recomendamos vino blanco.

 

Tortilla de pan, jamón y hongos

Ingredientes (para cuatro personas)

200 g de jamón cocido en trozo

1 taza de champignones frescos o de lata

5 huevos

½ vaso de soda o leche 

2 piezas de pan duro

½ taza de aceite a gusto

½ cdita de curry

Sal y pimienta a gusto

 

Preparación

La preparación de esta variante sigue la misma lógica que la versión clásica: se baten los huevos y se les incorpora el pan, se realiza el salteado de los ingredientes sabor por separado y se mezclan al final antes de realizar la tortilla.

Partimos los champiñones a la mitad y cortamos el jamón en cubitos. Si los hongos son frescos, coviene blanquearlos en agua tibia para retirar los restos de tierra y acentuar el sabor. Salteamos los hongos en una cucharada de aceite, apenas hasta que tomen un color té con leche y comiencen a ablandarse, agregamos el jamón, cocinamos apenas un par de minutos para que los sabores se integren, condimentamos con sal y pimienta y reservamos hasta que la mezcla tome temperatura ambiente.

Batimos los huevos con la soda, sal, pimienta y el curry. Si en lugar de agua con gas ewlegimos la leche vamos a obtener un sabor más sutil y una tortilla más “llenadora” y suculenta por la incorporación de proteínas. Se puede reemplazar el curry por colorante para arroz, cúrcuma o “simil” azafrán de “dedalito”. Este condimento aromatiza y da color solamente, si se desea una preparación más sabrosa, se puede incorporar ají molido o provenzal.

La cocción final es igual a la versión anterior. Se acompaña con ensaladas de tomates, repollo colorado, rúcula o achicoria, es decir, vegetales picantitos. Se recomienda servir con vino blanco.

 

Tortilla de pan, pollo y verdeo

Ingredientes (para cuatro personas)

200 g de carne de pollo sin hueso

5 huevos

2 piezas de pan viejo

2 cebollas de verdeo grandes

1 cebolla común

½ atado de espinacas

Sal y pimienta a gusto

 

Preparación

Esta preparación también podría incluirse en el SOBRAS MAESTRAS de pollo porque resulta ideal para aprovechar media pechuga que sobró de un pollo al horno, un muslo o la carcasa del pollo “comprado” de apuro porque cayeron visitas, o bien, si tenés ganas de trabajar un rato, alitas deshuesadas que son súper económicas y rendidoras.

También podría integrar el SOBRAS MAESTRAS de verduras porque podés reemplazar las espinacas por los tronquitos de un atado de acelga. Si te gustan los platos de sabores fuertes y definidos, reemplaza la mitad de la verdura de hoja por achicoria y un tallo de apio. El sabor resulta fuerte, amargo, pero bien condimentados, estos salteados invitan a brindar.

Si el pollo que vas a utilizar ya estaba cocido, hidratalo en agua tibia durante una hora antes picarlo para el salteado. Si utilizas carne cruda, nunca utilices el mismo cuchillo y la misma tabla para picar el resto de los ingredientes. ¿Oíste hablar de la “contaminación cruzada”? las bacterias de las carnes pueden pasarse a los vegetales y como los tiempos de cocción son distinto pueden sobrevivir y causar problemas. Este consejo es válido para todo tipo de preparación pero creímos importante resaltarlo acá ya que tratamos con pollo.

Picamos la carne o la “deshilachamos” si es pechuga y la salteamos hasta que esté bien cocida. Agregamos las verduras de hoja cortadas en julianas gruesas y cocinamos durante un par de minutos, apenas hasta que tomen brillo para que no pierdan consistencia y resulten crocantes.

La tortilla se integra y se cocina exactamente igual que las versiones anteriores. Se puede reemplazar el pollo por tiras de pimientos y bastones de zanahorias para lograr una versión vegetariana. Es un “sólido” ideal para acompañar un caldo de pollo bien casero, hecho con los huesos y restos más verduritas, coronado con una taza de arroz y mucho queso rallado. Para beber se recomienda el vino blanco, los jugos de frutas o una buena sangría de vino blanco con peras o naranjas.

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