?>
Tu cocina

Cómo conservar mejor el pan

Se puede estirar el tiempo de frescura del pan con algunos trucos, y asimismo, el pan del día anterior sirve para muchas recetas. Atenti a estos consejos.

¿Por qué envejece el pan?

El pan se obtiene través de la cocción de una pasta de almidón, es decir, harina, agua, sal y levaduras. La función de estas últimas es provocar una reacción que genera pequeñas burbujas de dióxido de carbono, lo que da un efecto esponjoso. Tras el horneado, se empiezan a producir cambios como la redistribución de la humedad, la retrogradación (cristalización) del almidón. Esto provoca el endurecimiento y la pérdida de aroma y sabor.

Más húmedo el pan, más se deshidrata

La humedad de los alimentos se evapora, la cocción es sólo una aceleración de este proceso. En el caso del pan, el endurecimiento es la migración de la humedad de la miga a la corteza. Cuanto mayor es la cantidad de humedad, más rápido se endurece. Es por eso que los panes de Viena, de hamburguesas o las fetas de pan lactal son las variedades más difíciles de conservar.

Así se conserva fresco

Utilizar bolsa de papel o tela para almacenarlo porque de esta manera se consigue reducir la pérdida de humedad y el pan puede "respirar". El plástico, en cambio, acelera la aparición de moho.

El pan “común”, los criollitos y grisines deben conservarse a temperatura ambiente. No deben ir nunca a la heladera ya que el frío acelera la deshidratación.

Los panes lactales, de molde, para hamburguesas y de Viena son los únicos que necesitan frío para su  preservación.

Las galletas dulces o saladas deben guardarse en envases herméticos, preferentemente de vidrio. Una bolsita de tela con sal gruesa y otra con trocitos de carbón ayudan a eliminar humedad y olores.

El pan puede frizarse envuelto en plástico o papel de aluminio durante 3 meses.

Cuanto más grande sea la pieza de pan, más tiempo se conservará en buenas condiciones. Los panes de formato grande se conservan mejor porque la corteza suele ser más gruesa, lo que permite conservar mejor la humedad en el interior de la miga.

Debe evitarse el contacto directo con el sol y conservarlo en un lugar seco.

Bolsa de cebollas: la fábrica de pan rallado

Las bolsas de red, colgadas lejos de niños y mascotas, permiten que el aire de un lugar fresco sin posición directa al sol seque rápidamente los restos de pan que ya no vamos a consumir frescos. Esta es una tradición “abuelística” que conviene rescatar.

El pan duro puede ser base de crostones para sopas, tostadas dulces, brusquetas saladas y otras recetas que ya verás en este suple. El pan rallado no sólo sirve como rebosador sino que te puede ayudar a saborizar sopas y espesar salsas. Ya te vamos a enseñar.

¿Tu panadero saca el pan crudo? Felicitalo

Una investigación reciente llevada a cabo por expertos británicos sostiene que una reducción del 20% en el tiempo de horneado del pan permite una mejor conservación. El pan retirado del horno seis minutos antes permite que el almidón se gelatinice y que todos los otros parámetros sean similares a los de un horneado completo. Cuando decidas comprar pan “para guardar” elegí las piezas más pálidas y no le vas a errar. 

Sumate a la conversación
Seguí leyendo