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Usos alternativos para las cáscaras de cítricos

De qué manera podés usar las cáscaras de naranjas, limones o cualquier otro cítrico que consumas en casa. Mirá esta nota.

Si pelaste una naranja y estás por tirar la cáscara al tacho de basura, frenate ahí. ¿Por qué? Porque podés darle usos alternativos en casa. En esta nota, algunos de ellos.

1. Cubitos de hielo saborizados. Podés elaborar originales cubitos de hielo introduciendo la cáscara de un limón o una naranja. Limpiá la corteza de los cítricos. Cortá en trozos pequeños e introducí en la cubetera, cubrí de agua.

2. Limpiadores multiusos. Para limpiar o desodorizar esos rincones de la casa donde siempre se impregna el olor a humedad. ¿Qué necesitás? Un frasco de vidrio limpio, cáscara de un limón o naranja, un vaso de vinagre blanco (200 ml) y dos cucharadas de bicarbonato de sodio (20 g).  Una vez que hayas limpiado las cáscaras de los cítricos, cortalas en trocitos y ponelas en el interior del frasco. Añadí el vinagre blanco y el bicarbonato. Remové bien. Dejá la mezcla en reposo durante 10 días en un lugar que no le de el sol.
Pasado ese tiempo, llevá a una botella con atomizador. Te será muy útil para limpiar superficies y para eliminar el mal olor.

3. Cáscaras de naranja para quitar el olor de los zapatos. Colocá por las noches la cáscara de media naranja en cada zapato. Su eficacia se debe a que la piel de la naranja es muy práctica para absorber los malos olores. Recordá cambiar cada dos días esa cáscara de naranja.

4. Infusión para la tos. En la corteza de los cítricos se almacenan sus mejores propiedades y de ahí que valga la pena beneficiarnos de ellas para combatir, por ejemplo, la resequedad de garganta o la tos. Necesitás: cáscara de medio limón, cáscara de media naranja, un vaso agua (200 ml) y una cucharada de miel (25 g). Calentá el agua, cuando llegue a ebullición, añadí las cáscaras de limón y naranja lavadas previamente. Incluí también la cucharada de miel. Dejá que la mezcla infusione a lo largo de 20-25 minutos. Pasado ese tiempo, permetí que repose otros cinco y bebé, siempre poco a poco.

5. Limón congelado. Es una forma muy práctica de aprovechar todos los principios medicinales que se contienen en la cáscara de los cítricos. Rallá la corteza de dos limones y congelá. Añadí a las ensaladas o en el yogur de la mañana o en una taza con frutas.

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