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Draping: la técnica de maquillaje para conseguir un look natural

Es la última tendencia en maquillaje. La técnica ayuda a esculpir el rostro de un modo deslumbrante y natural con tan solo dos coloretes. Los consejos de una especialista.

En la facu, en tu jornada laboral, para deslumbrar en un evento o simplemente para lucir tu piel iluminada y radiante, esta es la técnica que estabas buscando. El draping es la última tendencia en maquillaje y se caracteriza porque ayuda a esculpir el rostro de un modo deslumbrante y natural con tan solo dos coloretes.

Esta técnica fue creada por Way Bandy, maquillador de estrellas como Cher, y se basa en el uso del colorete, rubor o blush, para conseguir un look totalmente natural. El secreto radica en aplicar el blush de tal modo que se consiga crear una combinación de matices fusionados con la piel.

"El draping está inspirado en el contouring, ideal para automaquillarse, rápido y sencillo, pudiéndo adaptarse a cada tipo y forma de rostro. Cualquier mujer lo puede poner en práctica", dice a Tu Día Marcela Nadaya, maquilladora y experta en belleza.

El rubor, la clave. Para lucir un draping espectacular, sólo necesitas dos tonos de blush. En la actualidad, muchas marcas comercializan rubores en distintos tonos y es muy fácil encontrar el que se adapta mejor a cada tono de piel.

"Debemos tener en cuenta la gama de colores rosados o salmones, uno claro para iluminar y otro oscuro, super pigmentado para ruborizar, el color dependerá del color de la piel. De hecho, ya existen en el mercado productos específicos para el draping. De todos modos, también pueden servir dos rubores por separado, pero el contraste entre ambos tonos radicara en la elección que se haga", explica la experta.

Pero aclara: "Eso sí, aconsejo que el rubor a utilizar posea una textura rica en pigmentos. Fusiona mejor con la piel y ofrece un resultado de mayor duración".

Si la intención es lucir un rostro totalmente natural, se puede utilizar solo el draping. En cambio, si la intención es deslumbrar en una ocasión muy especial, la técnica se puede combinar con contouring o strobing. "Pero ojoo!!, hay que tener mucho cuidado de no exagerar los efectos", dice Nadaya.

Y agrega: "Esta técnica de maquillaje es muy sencilla e ideal para automaquillarse. Recomiendo tomar una clase de automaquillaje así una profesional sabe indicar la manera correcta de realzarlo según la forma y tipo de cada rostro".

La preparación de la piel. Siempre y en todos los casos, independientemente de la técnica a utilizar, es fundamental preparar la piel.

"Esta preparación es rápida y fácil y hará que cualquier tipo de maquillaje luzca mejor y dure mucho más. Los tres pasos son: la limpieza con un producto específico para tu tipo de cutis; tonificación, indispensable para retirar cualquier residuo que haya dejado el paso anterior y cerrar poros; hidratación con emulsiones suaves, acuosas para no dejar oleosidad al rostro. De esta manera, la piel está preparada para realizar un maquillaje duradero", cuenta Marcela.

Tips de la experta para hacerte el draping

  1. Tenés que usar rubor en polvo y deberías contar con una brocha específica para este tipo de producto. Es muy importante utilizar una brocha que se adapte a tu rostro, te permitirá realizar un maquillaje de mayor precisión.
  2. Empezá aplicando el tono más oscuro de blush, dibujando la forma de una manzana alrededor de tus mejilla. Luego, aplicá el tono más claro alrededor de la silueta dibujada y en la parte alta del pómulo.
  3. Ambos tonos se pueden utilizar separados o al mismo tiempo. ¿Cómo? Empolvá cada extremo de la brocha con un color y colocá el tono oscuro en la parte del pómulo que se ruboriza; el clarito, en la zona del contorno.
  4. El objetivo es que el resultado sea un rubor natural que aporte una sensación de "buena cara", con un simple toque de brocha.
  5. Como toque final, marcá sutilmente los laterales del cuello y la parte baja de la mandíbula con el tono oscuro. Así, aportarás una dimensión completa a tu rostro.
  6. El contraste entre ambos tonos proporciona un resultado natural y luminoso. El color oscuro define tu rostro mientras que el claro suaviza tus rasgos.

Cómo aplicar el colorete según la forma del rostro

  • Rostro redondo. El objetivo será hacer que tu rostro parezca más alargado, optá siempre por un blush un tono más oscuro al color de tu piel y aplicalo realizando líneas diagonales bajo el pómulo.
  • Rostro alargado. Aplicalo en horizontal, desde el centro de la mejilla, y difuminalo hasta las sienes, de manera ascendente.
  • Rostro cuadrado. Necesitás centrar el foco de color en las manzanitas de las mejillas para suavizar las líneas angulares de la mandíbula. Podés aplicar el draping del modo que te resulte más fácil, con esta técnica ese efecto está asegurado.
  • Rostro rectangular. Utilizá un tono más oscuro que el de tu piel y aplicalo en líneas diagonales debajo del pómulo.
  • Rostro ovalado. Lo ideal para este tipo de rostros es aplicar el rubor desde la parte alta del pómulo evitando que pase cerca de los ojos y la nariz.

Truquito

Un buen maquillaje debe ir acompañado de una buena mirada. Una vez que hayas maquillado tus ojos, aplicá ligeros toques de iluminador vainilla semi mate bajo la ceja, en el lagrimal y bajo ojeras. Tu mirada parecerá mas viva. Si querés dar un aspecto rejuvenecedor a tu piel, aplicalo también en el entrecejo y mentón.

 

 

 

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