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Consejos para estar más sana y flaca a los 50 años

Con medio siglo vivido, el cuerpo de la mujer experimenta cambios orgánicos por la falta de estrógenos. Muchas sufren física y emocionalmente estas alteraciones. Consejos para estar espléndida a los 50.

No tienen el desparpajo de los 20 años. Ni la figura de los 30. Ni la mansedumbre de las cuatro décadas. Al cumplir el medio signo de vida, en cambio, las mujeres deben enfrentarse a los cambios físicos y emocionales que supone la menopausia.

Para algunas, estas variaciones se traducen en síntomas soportables. Pero para otras, las consecuencias son un verdadero sufrimiento. Con la llegada de la menopausia, las mujeres se enfrentan a una disminución de estrógenos, lo que repercute en el comportamiento emocional provocando cambios de humor, irritabilidad y depresión.

Además, al atravesar el umbral de los 50 años, la percepción de juventud deja de ser la que ellas tenían 10 o 20 años atrás. El peso y la forma del cuerpo, más las primeras señales de la edad en el rostro, las afecta negativamente.

María Emilia Penas, licenciada en Nutrición y miembro del equipo de Norberto Russo, director médico de Spa de campo El Petrel, en San Javier, aseguró a Tu Día que están al alcance de la mano ciertas vitaminas, minerales y alimentos de efecto antiedad que sin dudas ayudan a las féminas a enfrentar más sanamente esta etapa.

"A los 50 años, modificando algunos cambios en la dieta, se puede estar más sana y flaca", señaló la especialista. En esa línea, la nutricionista Rocío Lalli explicó que muchos alimentos contienen en sí mismos los nutrientes necesarios para ayudar al organismo a retrasar el paso del tiempo. "Además, por sus propiedades, son nutritivos, antioxidantes y protectores, agregó la también miembro del equipo de Russo.

Los psicólogos están viendo a esta etapa como una extensión de la adultez y no como un paso a la vejez. Tal es así que a la generación de mujeres de 50 años se las está englobando bajo el concepto de maduritud. La experiencia que aporta la madurez le cede un poco de terreno a la energía de la juventud que aún conservan para enfrentar la vida de otra manera.

Y para eso, es preciso estar sana por dentro y por fuera. Penas y Lalli comparten algunos consejos para mirar de otra manera el medio siglo que viene.

Qué hacer

» Asegurá la presencia de vitamina D en tu dieta, porque ayuda a la absorción de calcio.

» Exponete a los rayos de sol, siempre con protección, para fijar esa vitamina y llenarte de vitalidad.

» Reducí el consumo de proteínas de origen animal. Su exceso en la dieta favorece la descalcificación ósea.

» Evitá el tabaco y el alcohol.

» Consumí frutas y vegetales.

» Los vegetales crudos son más abundantes en vitaminas, minerales y fibra.

» Realizá actividad física. Esto también ayuda a fijar el calcio a los huesos.

» Aumentá el consumo de grasas insaturadas: aceites de oliva, girasol, frutos secos, pescados azules o de aguas profundas (atún, caballa, salmón, sardina.

» Disminuí el consumo de grasa saturadas: embutidos, manteca, leche entera, productos lácteos elaborados con leche entera, productos de pastelería, galletería.

» Consumí tres raciones de lácteos descremados como fuente de calcio para conservar la masa ósea y evitar la osteoporosis postmenopáusica.

Alimentos antiage

Brócoli. Sus dosis de betacarotenos, ácido fólico, potasio y vitaminas A, B y C lo convierten en un potente protector de la piel.

Legumbres. Contiene hidratos de carbono con bajo índice glucémico y alto contenido en fibra. Protege la piel por sus dosis de antioxidantes.

Palta. Nutre la piel gracias a su gran aporte de vitaminas.

Arroz integral. Los cereales integrales no refinados, por su alto contenido en fibra, antioxidantes y su bajo índice glucémico, deberían estar incluidos en cualquier dieta antiage.

Avena. Es el mejor cereal para mantener la piel hidratada y combatir problemas de alergias cutáneas. Es una gran fuente de energía con efecto saciante y diurético que aporta una cantidad moderada de calorías.

Frutos rojos. Moras, frambuesas, arándanos son grandes antioxidantes naturales. Por sus altas dosis de melatonina, frenan el envejecimiento del organismo.

Té verde. Es la bebida antioxidante por excelencia. Sus antioxidantes son entre 25 y 50 veces más potentes que la vitamina C o E.

Uvas. Contienen resveratrol, sustancia que protege a las células de los radicales libres y evita que el paso del tiempo las deteriore rápidamente.

Algas. Tienen un gran poder desintoxicante.

Salmón. Su alto contenido en grasas saludables nutre y embellece la piel. Excelente fuente de vitaminas que contribuye al mantenimiento de los tejidos y favorecen la absorción del calcio.

Los nuevos 50

Para esta generación de mujeres, los 50 años marcan su nueva edad dorada. Se cuidan más y reaprenden a alimentarse.

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