Cuando las palabras nos enferman

    Con lenguaje grosero las personas suelen expresar emociones de enojo, frustración, miedos, inseguridades personales o situaciones no resueltas que atraen entornos conflictivos.

    ¡Socorro! mi hijo habla como Mickey Mouse

    Crece la tendencia en los niños a imitar el lenguaje que escuchan en los dibujitos animados. Los especialistas rescatan como positivo que enriquecen su vocabulario, pero advierten que puede ser signo que ven demasiada tele.