?>
Show

Ninguna muerte pudo matar a Gardel

Apretado por un motor de avión, desmembrado, quemado, sólo reconocible por una medallita con su dirección y una partitura. Cualquier mortal se habría muerto allí mismo. A 77 años de aquella tarde en Medellín, las conjeturas sobre las causas del accidente se multiplican y él… cada día canta mejor.

El hecho
El accidente aéreo del 24 de junio de 1935 se produjo entre las 14:56 y las 15:05 horas cuando el avión trimotor Ford matrícula F-31 de la empresa Servicio Aéreo Colombiano (SACO) que iba desde Bogotá a Cali, vía Medellín chocó mientras estaba despegando en el Aeropuerto Olaya Herrera con otro avión del mismo tipo, denominado "Manizales" de la Sociedad Colombo Alemana de Transportes Aéreos (SCADTA) que estaba detenido en espera para salir. Como consecuencia del accidente fallecieron 17 personas: del "Manizales", 2 tripulantes y 5 pasajeros y del F-31, los dos tripulantes y 8 pasajeros, entre ellos, Carlos Gardel.

.............................

Échale la culpa al viento
El informe oficial sostiene que: "el accidente se debió única y exclusivamente a dos causas íntimamente ligadas entre sí, pero de distinta naturaleza, ajenas al control de las personas que llevaban el comando de los trimotores F-31 y Manizales. La primera es de carácter permanente y se debe a las deficiencias topográficas y aerológicas propias del aeródromo Olaya Herrera de la ciudad de Medellín. La segunda es de carácter ocasional y se debe a un fenómeno aerológico propio del mencionado aeródromo y que consiste en la aparición súbita de una corriente que se ha registrado, generalmente durante las horas de la tarde y que dura apenas unos pocos minutos... El 24 de junio ese fenómeno se presentó unos diez segundos antes de ocurrir el choque con una intensidad 6-7 Beaufort de una dirección suroeste..."

.............................

Combate aéreo por la independencia de Colombia
Terencio Spaini -experto colombiano en prevención de accidentes aéreos- publicó en la década del cuarenta: "Es imposible comprender lo ocurrido sin tener en claro que los aviones que protagonizaron el drama, pertenecían a dos compañías cuyo grado de competencia era feroz". No se trataba de una disputa ocasional. Había intereses nacionales de por medio, en juego había "conceptos de patriotismo, de soberanía, de emancipación y, para decirlo en términos de nuestros días, de liberación". La SCADTA era la primera empresa aerocomercial alemana establecida en las Américas y la segunda en el mundo. Respondía a los planes expansivos del nazismo. Ernesto Samper Mendoza, piloto del avión donde viajaba Gardel, por su parte, "no era un hombre cualquiera, sino un pionero y un abanderado del orgullo patrio colombiano"... "Su sed de independencia lo empujó nada menos que a crear la empresa SACO de su bolsillo".

A causa de estos enfrentamientos el comandante Hans Ulrich Thom de la SCADTA, el 20 de junio anterior a la tragedia, habría realizado en el aeródromo de Techo "una bajada rasante, demostrativa de gran pericia sobre el avión F-31 de Samper Mendoza... Estas especies de fricciones crearon un clima muy especial que hizo que el 24 de junio de 1935 el amor propio y patrio de Samper lo empujara a devolver el susto a su colega alemán lanzándole el avión encima, en una arriesgada maniobra que fue perfecta. Pero intervinieron otros factores (n del r: el viento) y se produjo la catástrofe."

.............................

Gardel, Le Pera y el guitarrista
El 6 de junio de 1936, el "indio" José María Aguilar, guitarrista de Gardel y uno de los tres sobrevivientes, dijo a la revista Novela -Nº 962- que la tragedia sobrevino por una vieja disputa entre los dos pilotos, confirmando así la sospecha más generalizada. Isabel del Valle -en el libro "Ser Gardel", Ediciones PXP, diciembre de 1990, página 22- dijo haber recibido de Aguilar otra versión: "Yo repito lo que me contó Aguilar... decía que Le Pera -que era el productor- lo hizo cantar a Carlos en un estadio al aire libre y, claro, sin sonido, el público que no escuchaba bien hizo sentir sus protestas... Eso a Carlos lo dejó muy mal de ánimo y decidió separarse de Le Pera... Ambos discutieron en el avión y Alfredo sacó un arma y le disparó un balazo que, en vez de pegarle a Carlos, le dio en la nuca a un tal Samper (el piloto) y así el avión quedó sin gobierno..." la autopsia revelaría que el disparo fue efectuado desde abajo, a través del maxilar y en la cabina se habría una vaina servida. Se presume que Samper se suicidó para no sufrir una muerte lenta producto de las llamas. Aún hoy se habla de que el dispara habría sido efectuado desde el otro avión, a manos del copiloto.

.............................

Dos pilotos con licencia para matar
Entre el primer vuelo a motor tripulado y la tragedia de Medellín "apenas" habían transcurrido 32 años, es decir, eran épocas en que el pilotaje y la navegación aéreos todavía estaban en manos de pioneros. Se sabe: los pioneros suelen ser más audaces que capaces. Al conjeturar sobre las causas del accidente, Antonio Henao Gaviria -único periodista presente aquella tarde, dijo: "Alguna vez Samper, en el batallón Girardó, en una madrugada de parranda, me contó que el Ulrich Thom (piloto alemán del otro avión) le había sobrevolado con una avioneta Monoclub que tenía, como una provocación y que esperaba tomarse revancha algún día... Yo creo que él (Samper) trató de salirse de la pista y pasarle por encima y como no era muy técnico en trimotores ya que siempre había pilotado avionetas, falló..." Rodolfo Omar Zatti en su libro "Gardel 544 días finales" (Corregidor 1992, pág. 145) llega a similares conclusiones: "Hacía pocos días, Thom había llevado en su avión al arzobispo de Ibagué, capital de Tolima y al pasar por sobre el avión de Samper le hizo un gesto como diciendo "mira lo que llevo yo; a ver lo que cargas tu"... Ya interpretó que Samper quiso devolverle la broma de días anteriores y en pleno carreteo de su máquina la hizo doblar hacia donde se encontraba su rival para mostrarle la carga humana que llevaba a bordo (nada menos que Gardel), pero ante la proximidad de la otra máquina y su poca pericia con este tipo de avión con carga, no pudo levantar y se produjo la horrenda colisión a las 14,56 horas del 24 de junio de 1935." Algnos testimonios y pericias son coincidentes: Samper desvió la marcha del F-31 fuera de la pista, en dirección del Manizales lo que hace pensar en una temeraria imprudencia antes que en la obra de la fatalidad.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo