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Mario Devalis cumple 25 años de carrera y los festeja en la Ciudad de las Artes

Mario Devalis celebra sus 25 años de carrera con la obra “La Máscara”. El elemento que desde una serie de televisión le mostró su futuro. Este sábado, en Ciudad de las Artes.

Misión imposible. Lo marcó eso de ver en una serie de televisión a alguien con una máscara que se transformara en un magnífico imitador de otra persona. Hoy, Mario Devalis transformó una misión imposible en una misión cumplida. 

La Máscara es el espectáculo con el que celebra sus 25 años de carrera y por el que desfilarán una veintena de personajes locales, nacionales e internacionales. Entre ellos, regresa a escena el Rey León y llega una fuerte apuesta: Ulises Bueno.

25 años de carrera. El número lo sorprendió. “No estaba consciente”, reconoció en su visita a Día a Día. Pero resaltó: “Hay que darle valor a estas cosas. Es como cuando decís cuántos años tenés de pareja o de casado. Cuando sos novio nuevo decís ‘hace un mes y un día que estamos juntos, cuánto te amo’. Pero cuando te casás dejás de contar. Con la carrera pasa lo mismo. Es mucho tiempo. Un poco asusta el número. Pero, de pronto, me encontré con un tesorito. 

Nacido en Colazo, comenzó su carrera en radios de Villa María. Igual, destaca que le costó tomar la decisión de dedicarse a esto: “El don lo tenía, pero no lo desarrollaba por timidez y por vivir en un pueblo. El mandato era terminar el secundario y meterse a una carrera tradicional. No existía la posibilidad de ser artista o humorista”.

Claro que siempre le gustaron los imitadores, como Carlos Russo o Mario Sapag: “No sabía que era una profesión. Por eso es que empiezo tarde”.

De la radio llegó a la tele y, de ahí, vino el salto al teatro: “Sabía que con la voz la gente me creía en la radio, pero me faltaba lo estético. Me parecía inalcanzable, hasta que fui descubriendo a gente que hacía máscaras y ahí cerró todo”.

La máscara es una necesidad. Para el público, para terminar de enmarcar al personaje. Y para el imitador también: “Siento que la máscara me da seguridad. En una parte del show estoy a cara descubierta y me gusta muchísimo, pero con la máscara siento que soy alguien. De chico me gustaba mucho Misión Imposible. Me fascinaba ver que se ponía la máscara y le salía igual. Y me preguntaba cómo hacía. Todo eso me fue quedando”.

Y algo que forma parte del ecosistema de los artistas: “Somos inseguros porque hacés algo y no sabés si al otro le gusta. Siempre dependés de la mirada de la gente, que es la parte que te termina de confirmar si vas por el buen camino”. 

Consultado sobre cómo ve al humor hoy, contó: “Distrae. No soluciona nada, pero te ayuda. La gente va a ver humor para distraerse. Pero las deudas las tiene o el dolor en la rodilla sigue. Pero, al menos en ese momento, zafa un rato”. 

¿Cómo es tener que hacer reír siempre? Cada vez que una persona lo ve en la calle o en un asado lo mira esperando que haga o diga algo gracioso. “Cuando me junto con amigos, el menos gracioso soy yo. Me gusta ser espectador en esas reuniones. Aparte, siempre hay alguien más gracioso que uno. Y con la suerte que no se han dedicado a esto. Ja. Me pregunté qué me pasaba. Pero lo que estoy haciendo es ser espectador. Es como los arqueros, que quieren ser 9. Gatti, en los partidos en joda, quería hacer goles”, explicó. 

Mario tiene la idea de seguir creciendo en su trascendencia nacional y para ello apuesta a personajes como Majul, Polino, Canaletti, Moyano, el Papa Francisco o Donald Trump, entre otros. Pero se siente muy agradecido con Córdoba y el modo de demostrarlo es con su nueva gran apuesta: Ulises Bueno.

Para darle vida, Devalis le pidió al propio cuartetero que lo ayudara: “Él está contento con la imitación. Y yo voy a ir a un baile como él. Va a ser un momento maravilloso”. Además, se producirá el regreso de uno de sus personajes propios: el Rey León, el Graham Norton cordobés.

–¿Nunca tuviste miedo a que entre tanto personaje asimilado no se termine escondiendo el verdadero Mario Devalis? Le pasó a José Luis Serrano con Doña Jovita.

–Es una buena pregunta. Yo podría mentir como Fabuletti y no lo hago. Me pasó durante un tiempo que hablaba como De la Sota. De tanto hacerlo al personaje, hasta tenía sus gestos. Un día, en el Nuevocentro, había dos mujeres que me dijeron que me estaban viendo y que comía como De la Sota. Casi me muero. Je. Es peligroso que se te meta tanto un personaje. De todos modos, hoy creo que me desprendo rápidamente de los personajes que hago. Lo que sería jodido es que se me pegue el Rey León.

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