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Iceberg: pop-rock desde Carlos Paz

Iceberg del Sur celebra sus 15 años. La banda de los hermanos Moyano y una historia que, desde Carlos Paz, se recorre sobre el pop-rock y una Traffic.

“Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera”. La mítica frase del Martín Fierro se hizo carne en casa de los Moyano. Pico, Agur y Pepe crecieron así: unidos. También jugando. El juego se hizo música y ella los llevó por este viaje que ya lleva 15 años de recorrido como Iceberg del Sur. La banda de Carlos Paz celebra el número disfrutando de su presente y mirando a futuro.

Día a Día pasó una tarde con los muchachos en el Portal del Lago, en donde tocaron algunas de sus canciones y repasaron una historia que se construye con la música en la sangre; en la misma sangre. Pico es el guitarrista y la voz principal del grupo, Agur se encarga del bajo y Pepe le da a la batería. La división de los instrumentos, dicen, se dio naturalmente. 

Pero, ¿cómo es ser una banda de hermanos? Esa condición, a veces, hace que las diferencias puedan volverse más salvajes. Pero Agur lo explica: “Nuestros viejos siempre nos dicen ‘apunten a lo que los une y no a lo que los separa’. Siempre le damos prioridad a las emociones positivas. Somos hermanos y nos llevamos bien. Cuando Pepe era bebé, con Pico siempre jugábamos al Family Game. Él era el player 1 y yo el player 2. Hasta el día de hoy es así: él es el guitarrista y yo el bajista. Nunca se me ocurriría jugar sin mis hermanos. Es un lazo muy fuerte. Nos decimos verdades muy duras que, si se las digo a un amigo, lo pierdo. Un hermano es un acero que se banca el golpe”. Y hay un cuarto hermano, Lucas, que apuntala desde afuera.

Ya tienen dos discos editados: Chicos del montón y Todo es posible, en el que cuentan con la participación de Los Caligaris, David Polzoni, La Tota Santillán y los Pimpinela, entre otros. Y vienen de generar el videoclip Corazones junto a Mariano Martínez, de Attaque 77, y de hacer una hermosa versión de Hey Jude, en español, por la visita de Paul McCartney. También formaron parte de Stravaganza, en el Luxor de Villa Carlos Paz y en el teatro Broadway de Buenos Aires.

Su repertorio crece, en base a melodías pegadizas y bien acordes al estilo que los define: pop-rock. “Las canciones nacen de acuerdo al momento que estamos viviendo”, explica Pico. Esta semana, se podrá ver el video de un tema dedicado a los amigos, en el que se podrá ver imágenes relacionadas con la amistad.

El nombre

La particular denominación de la banda tiene su génesis. Pepe la cuenta: “El nombre se le ocurrió a nuestra abuela. Le dijimos que estábamos armando una bandita y, como era la más vieja de la familia, le preguntamos qué nombre le pondría. Y dijo ‘pónganle Iceberg’. Nosotros le agregamos ‘Del Sur’ como para decir que participamos del nombre”. 

¿Y por qué habrá pensado en Iceberg la abuela? El batero tiene su hipótesis: “Cuando uno tiene muchos años empieza a confundir su vida con otras vidas. Y creo que la Nona confunde la de ella con la de la viejita de la película Titanic.

Pico destaca a las redes sociales como punto fundamental para poder hacerse conocer desde el interior del interior y resalta que trabajan en nuevo disco y en la presentación que tendrán en su ciudad con la Fiesta por el Día de la Primavera.

Símbolo

Iceberg del Sur se define por su música. Pero también por un vehículo que los acompaña desde siempre. Se trata de una Traffic modelo 90. “Mi Viejo hizo mucho esfuerzo para comprarla. Hay muchos que se quieren comprar una Ferrari para echar facha. Él se compró una Traffic. No se imaginaba que íbamos a ser músicos y que la Traffic iba a recorrer tantos kilómetros y llevando instrumentos. La mayoría de las veces nos deja a pata, pero eso también es una unión entre nosotros. Vivimos tantas cosas que es un símbolo”, dijo Pepe.

Y Pico agregó: “Agradezco que se haya comprado la Traffic en lugar de otro auto. Le costó muchísimo y prácticamente nos la regaló”. Pero Agur interrumpió: “Se la quitamos; no fue un regalo. El papá va a leer la nota... No podemos mentir tanto”. A lo que Pico completó: “Se la quitamos en el 2000, con 40 mil kilómetros. Casi no la usaba. Desde que la tenemos nosotros prácticamente le hicimos como 900 mil”.

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