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El Principito llega a Córdoba en particular versión teatral

Ricardo Bustamante se saca el traje del Payaso Ricky y se pone en la piel de Antoine de Saint-Exupéry para "La Odisea del Principito". En el Teatro Ciudad de las Artes, desde este jueves.

Un viaje que nos marca para toda la vida. Antoine de Saint-Exupéry le escribe a ese niño al que tanto esfuerzo dedicamos para obligarlo a dejar de ser. El Principito es mucho más que un cuento infantil. Y su potencia se refleja en toda dimensión. También en el teatro, a donde llega con La Odisea del Principito, una adaptación realizada por Babel Recursos Artísticos y que se podrá ver en el teatro Ciudad de las Artes, desde mañana y hasta el domingo 24 de julio. 

Ricardo Bustamante es uno de los protagonistas de la obra. Se trata del actor que suele encarnar al conocido Payaso Ricky, pero que ahora asume un nuevo desafío en su carrera actoral. “Más allá del texto, que todo el mundo lo conoce y lo maravilloso que es, lo destacado es la puesta en escena que es fantástica. Los planetas y el asteroide son grandes; el Principito camina sobre ellos y también vuela con una bandada de mariposas, hay una serpiente gigante y mucha arena. Es un nivel de puesta al que no está acostumbrado Córdoba”, destacó Bustamante en su charla con Día a Día.

Ricardo Bustamante, como el aviador, y el Principito. En Ciudad de las Artes, durante vacaciones de invierno (foto: prensa Babel Teatro).

Sobre su tarea sobre el escenario, contó: “Hago dos personajes: el aviador y el escritor, Antoine de Saint-Exupéry, al que hacemos entrar en escena, acompañado por una particular máquina de escribir. Muestra cómo se va armando este universo fantástico del libro y contesta como si fuera uno de los personajes, interactuando con todo. En el final, se juntan los dos. Y ahí aparece una particular manera de poder unirlos en la misma escena. El aviador es el hombre adulto y está lejos del niño que ha dejado guardado, como todos, en general. El escritor quiere recuperar ese niño”.

Ricardo Bustamante, como Saint-Exupéry, y el Principito. En Ciudad de las Artes, durante vacaciones de invierno (foto: prensa Babel Teatro).

–Lo tenemos universalmente emparentado con el Payaso Ricky. ¿Cómo se siente sin la peluca y sin la nariz?

–De entrada, fascinado porque no tengo que estar una hora maquillándome. En cinco minutos me preparo y en cinco minutos me saco todo. Jaja. Llevo hechas muchas obras para adultos, pero es la primera vez que actúo para chicos, sin ser el payaso. 

–¿Cuántos años tiene el Payaso Ricky?

–Nació a fines de 1989. Pero él siempre dice que cumple 10 años. Ese es el Payaso infantil, para que siempre tenga la visión de un niño. Pero ahora empecé a hacer el payaso para adultos y ese ya no tiene edad. 

–¿Nació para el programa Pan y Manteca?

–Nació para una obra de teatro que se llamaba El Circo Somos Nosotros, que era una comedia musical. Los payasos se llamaban Nino y Nina. Fuimos a Telemanías y al productor le gustó. Pero pasó. Y en marzo del ‘90 me llaman un viernes y me dicen ‘el domingo empezamos un programa en vivo, que se llama Pan y Manteca y queremos que hagan los payasos’. Entonces le dije: ‘Loco, ¡el domingo! Nunca hice televisión en vivo. ¿Qué hago?’ Y me respondió: ‘Payasadas’. Me la clavó al ángulo. Y ahí empezamos, pero les cambiamos el nombre a los payasos y nació Ricky. 

El Payaso Ricky, el alter ego de Ricardo Bustamante.

–¿Nunca se volvió un sobrepeso Ricky? Por ahí quedó muy emparentado con ese personaje y tapó otras cuestiones actorales suyas.

–No. Una de las cosas que me decía a Jorge Zapata es que yo me tenía que dedicar a ese personaje todo el tiempo, pero yo le decía que no porque soy un actor. Para mí, Ricky es un personaje más; querido, hermoso y todo lo que vos quieras. Pero como actor necesito actuar y no estancarme en un solo personaje. Algunos se enganchan con un solo personaje y viven con él toda la vida. Yo no. Como adulto, necesito decir otras cosas a través de diferentes personajes. 

–El mundo cambia mucho y cada vez más rápido. ¿El payaso cambió su función?

–El payaso sigue siendo tradicional y mantiene su esencia. Lo que sí noto es que hoy no se maquillan mucho. Hay muchos que se ponen la nariz, nomás, o muy poquita pintura. Hay menos máscara.

–¿Con Piñón Fijo hay pica?

–Naaaa... Jaja. Siempre digo que yo no podría hacer lo que hace él porque canto muy fiero y lo que yo hago él no lo podría hacer porque no es actor. Lo mío es actuación y lo suyo es canción, básicamente. Antes decía que él no era un payaso, que era Piñón Fijo, un personaje. Es como Chaplín; no es un payaso, es Chaplín. Pero después que tanto te dicen que es un payaso, bueno, sí, es un payaso cantante. Pero siempre hemos tenido muy buena relación entre nosotros. 

–¿Qué siente cuando utilizan la palabra payaso a modo de insulto?

–Mi padre sabía decir, ante determinadas circunstancias, ‘este es un payaso; con perdón de la profesión, hijo’. Ja. Siempre me lo aclaraba. Lo que es lamentable es que un tipo que no es payaso haga payasadas. No así el payaso. Entonces, no es un insulto hacia el payaso, sino hacia el tipo.

PARA IR

Miércoles: 13 y 20.

Jueves: 14 y 21.

Viernes: 15 y 22.

Sábado: 16y 23.

Domingo: 17 y 24.

Siempre, a las 16. Las entradas, a 120 pesos, se adquieren en boleterías del teatro.

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