Show

Dady Brieva, 100% teatro

Dady rechazó ofertas de la tele, para dedicarse full time a “Dady Man”, la obra que hoy trae a Córdoba.

Desde los tiempos de Midachi, pasando por su faceta solista y éxitos en televisión como Agrandadytos (“que hoy dan por Volver y se ha convertido en programa de culto”, dice), a Dady Brieva la ha tocado en suerte ser un tipo popular, que viene llenando salas con su espectáculo Dady Man, con el que pasó por Ciudad de las Artes, con un tremendo éxito de boleterías. Ahora, el comediante santafesino vuelve por más con este show, que presentará hoy y mañana, a las 21.30, en el Quality Espacio de la avenida Cruz Roja al 200. Las entradas anticipadas van de 125 a 185 pesos y se consiguen en los locales de Autoentrada de Quality Independencia, Boletería Quality (avenida Cruz Roja 200), Córdoba Shopping (Servicio Caraffa, Loc. 319), Fiorani Free Shop (Paseo Rivera), Nuevo Centro Shopping (Subsuelo Nivel 1), Patio Olmos (segundo Nivel Patio de Comidas, Local 343). En Internet, a través de la página Autoentrada.com.
Dialogamos con Dady, vía telefónica.

–Ustedes son muy populares ¿Cómo lo sentís a eso? ¿Cómo vivís esto de que la gente los respalde tanto?
–¿La verdad? No sabría qué decirte, pienso que soy un tipo querido, que he hecho las cosas bien, que he laburado con dignidad... hemos laburado mucho y tenemos como un crédito, en ese sentido. Entonces, cuando vuelvo como en este caso particular, la gente sigue yendo, se ve que no los hemos defraudado.

–En este caso, los recuerdos del barrio son el eje. ¿Son recuerdos propios o son textos ficcionales?

–Es un show de una hora y 50 en el que hago todo un repaso de mi vida en clave de ficción, en lo que son todos los recuerdos en la vida de un tipo de 55 años que entra a evocar las fiestas navideñas, las tías, las madres de antes, los estudios, las novias, la primera relación sexual, el ir al colegio, las amistades y todo eso, hasta nuestros días. Y va con música, haciendo lo que llamo un ADN musical, donde cada tema musical ha marcado a uno en una época. Hay un tema para cuando nació tu hijo, para cuando tu papá se afeitaba o tu mamá tendía la ropa... eso es común a la gente, a todos. Así que tiene que ver con eso, los textos son míos, he escrito muchos monólogos, de los monólogos que he hecho con Midachi hay algunos que tienen más de 1.000.000 de visitas en Youtube. Es una recopilación de todo eso.

–¿Tenés oportunidad de volver a tu barrio o hace mucho que no pasás por ahí?

–Soy de la idea que uno nunca tiene que volver a los lugares donde fue feliz porque me parece que se pierde la magia ¿viste? Como cuando vas a La Falda después del viaje de séptimo grado y no es lo mismo, y en Bariloche te pasa lo mismo. Y nunca tenés que volver a ver una novia de la que alguna vez estuviste muy enamorado porque seguramente no es lo mismo. Hay una frase de Tennessee Williams que dice ‘el tiempo es la distancia más larga entre dos puntos’ y eso me parece que es clave. De volver a mi barrio, hoy por hoy, no encontraría nada de lo que yo era, de lo que habité o de lo que viví. Por ahí, no obstante, paso por mi casa, todavía está mi casa paterna, pero la verdad es que no es lo mismo... está asfaltado, qué sé yo. Tampoco es la misma Córdoba del ‘85, que tuve la oportunidad de transitar.

–¿Cómo se llama tu barrio?

–Villa María Selva.

–Ahora vivís en Buenos Aires.

–Vivo en Buenos Aires desde el año ‘99.

–Pero a Santa Fe vas... aunque sea a pescar.

–No, no. Fijate que a Santa Fe voy a ver a mi mamá y mis hermanas, una o dos veces por año, como máximo.

–Te cambio el tema ¿hay algo de tele para este año? ¿te han hablado de algún programa?

–De muchísimos, para hacer La Dueña y de un montón de programas que he rechazado para hacer esto que estoy haciendo. También me llamaron para hacer el Bailando por un sueño, donde está mi mujer, la Chipi (Mariela Anchipi) y también he rechazado... este año me han hablado mucho y he rechazado todo porque quiero hacer teatro y volver para ‘las casas’.

–¿Querés andar de gira?

–Sí y no. Porque empiezo en Buenos Aires en junio y me quedo todo el semestre ahí, de miércoles a domingos, en el Teatro Astral.

–Te quería preguntar por el cine, porque hiciste un gran laburo en esa comedia en la que secuestrabas a Francella (“Incorregibles”).

–Fue una comedia con mucho éxito, sí. Después, Francella se dedicó a hacer algo más serio y esa fue una de las últimas películas que hicieron los Mentasti, que son los mismos productores de los Bañeros. La pasamos muy lindo y anduvimos muy bien con la película.

–¿No te dieron ganas de hacer algo en cine de vuelta?

–Sí, pero no hay muchos proyectos y estoy más abocado al teatro, que es lo que me gusta... ahí tendría que parar dos meses, en el cine no es la misma guita, hay que hablar de otras cosas.

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El texto original de este artículo fue publicado el 13/04/2012 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición digital para leerlo igual que en el papel.
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