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Clara Cantore presenta "Calma"

La cantante presenta su nuevo álbum, que produjo con Raly, el viernes en el Espacio 75.

Entre Nueva Córdoba y Unquillo fueron los años de crianza para Clara Cantore, que entiende que eso dos paisajes tan contrapuestos forjaron su manera de interpretar el folclore: “el primer idioma que aprendí”, nos dice al final de una charla en torno a Calma, su nuevo disco. El álbum, que ya la ha llevado por todo el país, la trae a jugar de local este viernes, a las 22, en El Espacio 75 del Centro Cultural Alta Córdoba, con una entrada a 150 pesos (la anticipada cuesta 130, en Lado B de calle Tucumán 105).
Habiendo escuchado el disco, en el que sólo una de las canciones no lleva su firma, conversamos con Clara y nos enteramos que esa Calma también era una búsqueda personal, en tiempos turbulentos para ella.
 
Tampoco dejamos de preguntarle por el trabajo con Raly Barrionuevo, en la producción del disco.
–Sacando una sola, todas las canciones son de tu autoría.
–Sí, sí. En el disco anterior tenía cuatro temas propios. Estamos súper contentos.
 
–¿Cómo fue el proceso de elegirlas? ¿Quedaron muchas afuera?
–La verdad es que quedaron un montón afuera, pero particularmente este disco me agarró en un momento muy especial de mi vida, con muchas turbulencias, muchos cambios. El concepto del disco y el nombre tienen que ver con la búsqueda de la calma, más que con la calma obtenida.
–¿Una calma después de la tormenta?
–Exactamente. Sobre todo con el proceso de búsqueda. Estaba necesitando una música que reflejara eso, ese proceso de ese momento.
 
–¿Sentís que la música fue un lenguaje que te ayudó a relajarte, a bajar algunos cambios de lo que te estaba sucediendo?
–No sé si la música me ayudó, pero sí creo que reflejó la búsqueda ¿viste? Yo tengo una práctica de yoga, que en ese momento era lo único que me traía paz. Y este fue un disco que trabajé mucho así, con mucha disciplina. Me levantaba, hacía yoga y me ponía a laburar en el disco. Estaba conectada con eso y realmente fue un disco muy sanador; de hecho, hoy lo vuelvo a escuchar y siento que fue hecho para buscar algo que me calme y me sane. Generalmente, cuando uno hace un disco le pone mucha expectativa y en este caso la única expectativa era que me sane. Y además de eso, la alegría inmensa de haber tenido una gira enorme, y venimos de Viedma con excelentísimas repercusiones.
–Por lo visto es una gira nacional en serio: La Plata, Buenos Aires, San Juan, San Luis, Mendoza, Rosario, Tucumán, Santiago…
–En lo que va del año hemos hecho 60 conciertos y faltan 10 más, todavía. Las canciones vienen madurando desde el vivo y es interesante porque las canciones fueron concebidas desde el bajo y la voz y la guitarra y la voz, que son los instrumentos que toco en este show. A partir de eso, junto con Raly orquestamos la estética sonora del disco. Y ahora al presentarlo, volvió la esencia de las canciones: el instrumento y la voz, nada más.
 
–Ya que lo mencionabas ¿cómo fue ese trabajo con Raly? Imagino muchas horas de laburo.
–Sí. Fue súper generoso de su parte, hacerse un lugar en la vorágine de tanto laburo que tiene. Fui con las canciones crudas y desde ahí empezamos a pensar cómo orquestarlas de una forma sencilla, pero contundente. Si bien vengo del folclore, que es el primer idioma que aprendí a hablar, este disco está pensado desde la canción. Sobre todo porque hemos estado en festivales afuera, de música del mundo y la idea es trabajar con un lenguaje de nuestro folclore que sea comprensible acá y en cualquier lugar.
 
Clara, con Raly, en uno de los temas del disco nuevo

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