21/02/2012 00:00
Harina. La Chaya consiste en tirarse harina. Será ese el motivo por el que pocos entienden el gozo del festejo riojano. Es que, como relata la canción, “esta es la Chaya riojana, como ella no hay igual, el que quiera conocerla, que venga pa’l Carnaval”.
Cuatro días de festejo, música y harina pasaron por La Rioja, y tiñeron de blanco las calles y de sonrisas a la gente. Esa gente, de todas las edades y clases sociales, que yendo a las Chayas barriales o al Estadio de Vargas (donde todas las noches se hacía el festejo mayor), permitía llenarse del polvo blanco que los iguala y que deja atrás las características que los alejan.
Con la presencia de Jorge Rojas, Abel Pintos, el Chaqueño Palavecino, entre muchos otros artistas del folclore argentino que se mostraron en el escenario principal, la Chaya congregó a miles de personas que disfrutaron de la música, y bailaron incansablemente durante horas.
Gente en exceso en todas sus noches y miles de kilos de harina fueron los protagonistas de este festejo que aumenta su convocatoria anualmente y que une a los que concurren con un sólo fin: divertirse en la igualdad.
El significado. “Nos tapa y hace olvidar lo que somos, casi un poquito de nada”. El sentido de tirarse harina en el festejo de la Chaya, radica en estar iguales, y olvidar las fronteras sociales que separan a la gente: el dinero, el color, la nacionalidad.
La Chaya apunta a ser un festejo para todos, en iguales condiciones, y con el mismo fin, y la harina es el condimento que hace que esto se cumpla.
Una canción con nombre de Chaya. El festejo no sólo transcurre en el Estadio principal, sino que durante la tarde se desarrollan Chayas barriales, organizadas por cualquiera de los vecinos del lugar. Allí se corta la calle, se invita a músicos y se festeja desde temprano.
El camión de Germán, canción escrita por el Pica Juárez e interpretada por Sergio Galleguillo, se inspiró en una Chaya barrial que organizaba Germán Nieto, donde se usaba un camión para cortar la calle y darle lugar al festejo. Hoy por hoy, esta Chaya es una de las más convocantes, y la canción ha pasado las fronteras provinciales, y es conocida a nivel nacional.
El Famatina no se toca. Así como el harina reúne a todos por igual, la protesta contra la minería en el cerro Famatina fue algo que sirvió de punto de encuentro. “El Famatina no se toca” sonó entre los artistas y se coreó en la gente que, a los gritos, clamó unánime por la protección de la montaña.
Festejo extendido. Más de uno fue el que se entusiasmó, y ayer decidieron sumar al festejo nocturno otro durante la tarde, en el Estadio del Centro, donde los artistas como Sergio Galleguillo y el Chaqueño Palavecino fueron quienes invitaron gratuitamente a la gente, desde el mediodía, a sumarse a esta jornada chayera extendida.
Siga el baile. Hoy, el grupo cuartetero La Fiesta se presentará en el Estadio de Vargas para el festejo post-Chaya.
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