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Cacho Buenaventura: sus enojos, su familia y la alegría del humor

Cacho, cruzdelejeño, carismático de pura cepa, humilde y orgullo cordobés.

Por Solange Santopolo
- Siempre recordás Cruz del Eje, a tu Tata y a tu mamá, ¿cuáles son los valores que te dejaron y deseas transmitir a tus hijos y nietos?
- Mi Tata y mi Mamá me han educado con el ejemplo, que creo es la mejor forma de educar, nunca lo ví a mi padre hacer algo que él no dijera y yo le transmití eso a mis niños. Mi padre no fue a la escuela porque no tuvo la posibilidad, me enseñó a escribir con la mano derecha porque la maestra decía que con la zurda escribía el demonio, me enseñó a caminar, hablar, me dejó  valores como la honestidad, la sinceridad, la hombría de bien, el macho protector, el macho proveedor, cosas que yo le transmití a mis hijos. Mi hija me dice que sus hijos no se  levantan de la mesa sin pedir permiso y decir “gracias” y piden todo “por favor.
- Comenzaste desde  abajo y nunca renegaste de tus orígenes, ¿Esto hace que valores mucho más  todo lo que conseguiste?
- Decía mi Tata que lo único que entra de arriba para abajo son los clavos y que todo lo demás era de abajo para arriba, me enseñó a cuidar todo y siempre me decía no se olviden lo de la gallina. Hasta que un día le pregunté: “Tata, ¿cómo es lo de la gallina?”. Y me dijo: “Muy fácil mi hijo, a cada pollito le cuesta un huevo". Entonces, cuando vos entendés eso es como que le das más valor a las cosas que vas consiguiendo por tus propios medios, por tus propios logros, vas consiguiendo el respeto de la gente, que te respeten por lo que sos, lo que decís y lo que hacés, es maravilloso, qué capital. Mi mamá era ama de casa, una mujer alegre, excelente persona, no escatimó en darnos un cachetazo cuando lo tuvo que hacer y no era violencia familiar, era sabiduría eso, me criaron en la fe cristiana, feliz,  solidario y libre.
- Tu primer evento importante como humorista, lo recordás? ¿Qué te compraste con tu primer sueldo?
- Yo a los 14 años ya hacía esto y cobraba. Me contrató la “Chueca” Vera, de Cruz del Eje, para un evento que se recaudaban fondos para el viaje de quinto año, y me pagó como $ 4.000 que serían como  $500 o  $600 de ahora, y mi mamá me revisaba los bolsillos porque yo salía de noche y me decía  “M’hijo no deshonre a su Tata y aparte lo ajeno, dura poco”. Pensaba que andaba choreando y le expliqué, pero ella no podía creer que alguien me pagara para hablar estupideces y la plata la puse a disposición de mi familia. Mi mamá nos compró zapatillas y demás.
- Te casaste a los 18 años,  en todos estos años, colaboraste en todas las tareas a la par de tu mujer, por ejemplo cambiar pañales?
- Yo me perdí muchas cosas de esas, me perdí muchos cumpleaños de mis niños, por eso ahora quiero estar y no perderme nada, de mis nietos. Ahora bautizan a Antonia, le pusieron Antonia igual que a mi mamá y es geminiana como ella y no me quiero perder esas cosas, quiero estar ahí, quiero estar en la foto. Pero no me arrepiento de nada, he sido buen padre con algunas ausencias pero con más presencias, siento orgullo de la familia que hemos criado y educado.
- Tenés el don de otorgarle a la gente la terapia más sana que es la risa, ¿qué sentís al ver  que provocás eso?
- Siento una gran felicidad, desde mi condición de cristiano y no estoy vendiendo estampitas, pero esto Dios quiere que lo haga yo. Imaginate que yo trabajaba en el ferrocarril con una pala y de repente Dios dice “no negro, lo tuyo es esto” y encima viene una mina y me paga por hablar estupideces que las hablo gratis en todos lados, y bueno… digo: “Si Dios quiere que lo haga yo, no le voy a andar porfiando”. Esto le podía haber tocado a otro, yo trabajaba en el ferrocarril y andaba contento, de repente me toca este don, esta virtud de hacer reír a la gente, la verdad es que me siento muy feliz con lo que hago.
- Hay gente que  con solo verte la cara comienza a reírse, ¿te ocurrió en algún show todo lo contrario?
- La gente me dice que cuando me ve caminando con las chuecas que tengo ya le causa gracia o gente que me dice “Usted me va a disculpar pero yo le veo la cara y ya me río” y eso me parece maravilloso y me pasó que fui a un hospital a hacerme atender y una mujer me dice “Uh, tengo mi marido internado, no sabe la alegría que le daría si usted lo va a visitar” y fui a verlo y después tuve que ir a todas las habitaciones a ver a todos los enfermos y bueno los hice reír a todos, no digo que no me afecte ver un tipo postrado en la cama o a un niño pero si los pude hacer reír digo “Qué suerte!!”.
Hay públicos que son más difíciles que otros, hay gente que al mínimo estímulo ya responden y los tenés pum para arriba, pero esos son los más peligrosos porque los tenés que mantener una hora y media y hay otros que pasaron los quince minutos y vos decís “Ah mierda que están duros estos”.
- ¿Cómo es Cacho enojado y que es lo que provoca que estés en ese estado?
- El enojo no es un lugar donde me guste estar y mucho menos quedarme, tengo enojos pasajeros y si lográs que me enoje me vas a ver más callado que nunca, porque cuando estoy enojado no soy capaz de decirte nada, cuando se me pasa la bronca, el encule, soy de llamar y decir las cosas bien.
- En todas las temporada se arman escándalos mediáticos, sobre todo entre mujeres, ¿qué opinión te merece esto?
- No es algo que me llame la atención, ni que yo siga, ni que me ocupe, ni me preocupe. Yo trabajo a la noche, pero termino el show y me voy a mi casa a comer con mi mujer.
- Se viene la temporada 2013, ¿en qué  obra te podremos ver?
- No  voy a hacer teatro, me van a poder ver en festivales en la provincia de Córdoba, voy a volver a viejos festivales que supe ir y también iré a otros a los que nunca asistí.

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