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Agapornis: cumbia, baby, cumbia

Las redes sociales y YouTube conspiraron para encender la mecha de Agapornis, banda que le puso sabor y color al tercer tiempo y que, esta noche, toca en la Plaza de la Música.

Hasta este año, Agapornis era un nombre conocido casi exclusivamente por los estudiosos de las aves. Pero la palabra, que designa a una especie de lorito, se convirtió en el 2012 en sinónimo de una explosión cumbiera que detonó lejos de las bailantas y en un lugar ciertamente atípico: los terceros tiempos de los partidos de rugby del club La Plata.

Fue allí donde un grupo de jugadores decidió subirse al escenario para animar los encuentros post-partido con una buena dosis de meneo de caderas. “Ninguno de nosotros es músico, ni estudió música, ni pensaba dedicarse a esto”, cuenta Juan Pérsico, percusionista. “La primera premisa que nos pusimos fue tocar temas divertidos, que la gente escucha normalmente en la casa, para que la gente los pudiera bailar en nuestros terceros tiempos”. 

“Con el tiempo se fue corriendo la bola y varios sabían que tocábamos. Y, como tenemos muchos amigos y conocidos aquí en La Plata, nos seguía bastante gente. Eso hizo que nos empezaran a contratar en bares y, así, en poco tiempo ya habíamos tocado en casi todos los bares de La Plata. Pero nunca habíamos ido ni a Capital, nuestra llegada fue muy tímida”, agrega.

Pero pronto, Agapornis logró romper los límites platenses, con una manito de la vieja y gloriosa Internet. “En febrero, teníamos 2000 seguidores en Facebook. De ahí a hoy, cosechamos 200 mil. En seis meses explotó”, subraya Juan.


–El hobby se convirtió en negocio

–Sí, pero no lo terminamos de ver así. Los productores no entienden por qué rechazamos fechas. Pero preferimos hacer un buen espectáculo, llenar un solo lugar, tipo microestadio o fiesta grande, y concentrar a toda la gente una misma noche ahí con una buena producción. Por ejemplo, rechazamos tocar el Día del Amigo en un montón de fiestas grandes, aunque nos triplicaban el sueldo, porque queríamos pasarlo con nuestros amigos. Económicamente nos viene bien a todos, pero no lo hacemos con el ánimo ni la voracidad de salir a vendernos. Hemos crecido musicalmente, pero no queremos que sea un trabajo.

–Ahora firmaron con Sony. ¿Cuándo editan el álbum?

–El lanzamiento del disco es el 16 de octubre. Ya están los temas terminados, la gráfica también. Va a haber temas nuevos, dos reversiones nuevas y los mismos temas anteriores. Pero tuvimos que cambiar parte de las letras porque haciendo versiones hay que respetar legalmente la letra de principio a fin, sin saltear estrofas o repetir estribillos, algo que hacíamos varias veces. Y, por supuesto, grabamos con mucha mejor calidad de sonido.

–Belén, la cantante de la banda, dijo que en el futuro se veía más como protesista dental que como cantante. ¿Vos?

–Estudio arquitectura, estoy por recibirme pero lo pospuse. Y si esto sigue así, la estoy pasando bárbaro. No tengo nada planeado, voy a esperar que este año me sorprenda. Yo quiero ser arquitecto, pero esta es una oportunidad única que puedo disfrutar entre amigos.

–¿Y cotidianamente escuchás cumbia?

–En lo personal, escucho mucho Charly, Soda Stereo, Los Beatles, soy más de ese palo. Pero cuando estoy con mis amigos, antes de salir o en un boliche, escucho desde Damas Gratis hasta Don Omar y cosas del reggaetón de ahora.

¡A bailar! Agapornis toca esta noche desde las 22.30 en la Plaza de la Música (ex Vieja Usina). Las entradas salen 85 pesos en Disquería Edén (Obispo Trejo y Deán Funes) y todas las sucursales de Tiendas Vesta.

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