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Adriana Brodsky llega a Córdoba y dice que Olmedo está presente en todas partes

La actriz viene como parte del “Big Bang Show” de Martín Bossi. Vuelve a darle vida a la Bebota, en el sketch homenaje al Manosanta de Alberto Olmedo.

Big bang. La expresión no puede estar mejor usada. Todo explota, a cada instante, en el tremendo show que Martín Bossi trae este jueves y viernes, al Quality Espacio, desde las 21.30. Pero si de estallidos hablamos, el artista encontró una veta que el público recibe gozoso: un homenaje al Negro Olmedo. Para esta etapa de su Big Bang Show, Bossi apostó por darle vida al Manosanta. Y para ello convocó a Adriana Brodsky, la Bebota que hizo ratonear a todo un país. 

En diálogo con Día a Día, la bellísima Brodsky contó: “Se van a encontrar con un desborde de talento, de música, de luces; algo que les va a hacer explotar el corazón y la cabeza. No creo que sea verdad que pasa el tiempo y uno se vaya acostumbrando a determinadas cosas. A nosotros no nos pasa”. Y agregó: “Sentimos esa adrenalina cada vez que pisamos un escenario. La primera vez que lo vi a Martín vestido de Manosanta me morí. No sabés lo que es el público. Y es algo que sólo pasa porque detrás está la historia del Negro Olmedo. Es como que todo se hace realidad. El show deja de ser show y se hace real”.

–¿Qué te significó reencontrarte con este personaje?

–Fue tan intenso que, en dos semanas, bajé cuatro kilos. Parece gracioso, pero tiene que ver con cómo recibe el cuerpo las emociones. Fue muy fuerte volver a hacer un personaje que hice casi 30 años atrás. Me superó emocionalmente. Pero arriba del escenario hago lo que tengo que hacer y siento que sale bien. El público dictamina todo con aplausos y en esa respuesta es que siento que lo estamos haciendo bien. Martín hizo una maravillosa elección. La gente no está para ver a una chica joven, como lo fui. Acá pasa todo por el recuerdo. Y dentro de esa sensación de recuerdo, ves todo como pasó 30 años atrás. 

–Hablás mucho de Alberto, que evidentemente fue una persona muy importante para todo ese grupo de trabajo. ¿En algún momento la nostalgia te hizo mal recordando aquellos momentos?

–No; me hizo mal su muerte. Lo que me pasó a mí le pasó a todo un país. Estuve mucho tiempo encerrada, sin dar notas, porque sentía que me estaba publicitando con su muerte. Con el paso del tiempo, las cosas se van suavizando. Pero lo siento presente. Su energía espiritual está en cada lugar al que vamos porque nos ilumina con su amor y su afecto. Siento que los cuatro, los hermanos Sofovich (Hugo y Gerardo), Javier Portales y el Negro vienen de la mano y nos abrazan en un sentimiento profundo de luz. Fue todo muy triste, en su momento, y hoy lo sigo extrañando. 

La belleza de Adriana Brodsky, inalterable. Lo podrán comprobar los que vayan al Qaulity a verla.

–Cuando ves los homenajes que le hacen, como esa estatua de Alberto con Portales sentaditos en calle Corrientes, ¿qué te genera?

–Es como que vive. Cuando fui a Rosario me llevaron a ver su estatua. Es algo oscura, porque es de metal, pero la abracé y sentía una vibración especial. Él está en todas partes. 

–¿Qué fue de la vida de Adriana, tras la muerte de Alberto?

–Estuve trabajando un año con Porcel, en televisión y teatro. Después, tuve una de las propuestas más importantes de mi vida: el productor de Susana Giménez me propuso hacer un programa para chicos. Pero dejé lo mejor de lo mejor para dedicarme a mi pareja y a mis hijos. Dejé un lugar muy importante, pero mucho más importante era lo que me venía: una hija y un hijo. Y la verdad es que no me arrepiento. Mis hijos me enseñaron lo que es el verdadero amor. Todo lo demás son pasiones.

Adriana Brodsky, en Día a Día 

–Estamos transitando de una época de muchos femicidios y la consigna #NiUnaMenos. ¿Cómo se acomoda el personaje de la Bebota, que termina siendo como un objeto del Manosanta?

–Se acomoda porque, en realidad, no es realidad. Es tan simple como un sketch y no hay que buscarle la quinta pata. Hay mucha picardía, ternura y amor. Tanto el Negro Olmedo, como Javier Portales y yo lo sentimos de esa manera. No todos tienen esa fórmula. Nosotros la teníamos, por eso es que hoy se puede ver ese sketch desde otro ángulo, no desde el lado de usar a la mujer. De hecho, los protagonistas, que fueron el Negro y Javier, y ahora Martín, tienen mucho respeto y no sólo por la mujer. 

–Artísticamente, ¿hay Adriana Brodsky sin la Bebota?

–Sí; lo que pasa es que se tendría que dar. Mientras tanto, hago esto, que me encanta y me trajo más satisfacciones de las que me hubiera imaginado. A veces, lo poco que uno puede hacer es tan profundo que le llega mucho a la gente. Cada persona está angelada en algún aspecto. Todos podemos hacer bien desde ese costado.

ENTRADAS

“Big Bang show” se presenta este jueves y viernes en Quality Espacio. Entradas, entre 330 y 495 pesos en Ticketek y boleterías de Quality.

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