?>
Policiales

Votó y la hallaron después de 13 años

Jovita. Una mujer que estaba desaparecida desde el año 2000 y que creían muerta fue encontrada por la Policía cuando votó en Mendoza.

Gabriela Cabrera (35) huyó de Jovita cuando tenía 22 años alejándose de la violencia. Su pareja, un hombre que hoy cumple condena por un femicidio, la sometía y la había secuestrado en el año 2000. En las últimas elecciones del 27 de octubre la Policía pudo constatar que Cabrera había votado en la localidad de Maipú, en Mendoza, y allí apagó la frustración de su familia: su madre, Susana, y sus cuatro hijos que no dejaron de buscarla.

“Yo la creí muerta, siempre le pedí a Dios que me diera una señal de vida de ella”, contó su mamá a HRTV el jueves, un día después del reencuentro familiar.

Comisario. En Jovita el jefe de la Policía se tomó licencia. Hace ocho meses atrás el nuevo comisario asignado, Jorge Giacussa (proveniente de Huinca Renancó), se interesó por el caso de la mujer desaparecida de la localidad y comenzó a investigar.

Estaba en los padrones electorales y allí la fueron a buscarla en conexión con la Policía mendocina.

“Al saber que la estábamos buscando se vino a dedo y llegó a Jovita el miércoles”, contó Susana, quien luego de la desaparición de su hija se hizo cargo de sus cuatro nietos: una niña de 6 años y tres varones de 5, 4 y 2 años de edad, quienes ya son adolescentes.

Los rastros de Gabriela se perdieron cuando fue secuestrada por su pareja. El hombre volvió a aparecer en los expedientes policiales por el asesinato de una mujer. Al parecer, según cuenta Susana, la mató y enterró el cuerpo en su casa dejando huérfano a un niño de 3 años.

“Él cuando cayó detenido, pero nunca dijo ni habló dónde estaba Gabriela. Él la tuvo un tiempo secuestrada, ella se pudo escapar y se fue a vivir a Mendoza”, señaló la mujer, quien con los nuevos datos sobre el perfil de su exyerno pensó que su hija había corrido la misma suerte.
“Nosotros volvimos a buscarla recientemente con Giacussa, él empezó a investigar y tuvimos el dato que Gabriela había votado en las últimas elecciones en Maipú”, agregó.

A salvo. Luego de la desaparición de Gabriela, sus hijos fueron llevados a un hogar de menores hasta que su abuela logró la tenencia.
La víctima, sometida por su ex, logró escapar a Mendoza y “ahí conoció una familia que la tuvo”, relató su madre. “Estuvo muy embromada por tanta paliza y tanto maltrato de él”, detalló.

Los años pasaron y Gabriela no volvió. Sin embargo, su madre comprendió la situación: “Ella vivía en la humildad y su cabeza hoy recién se está recuperando de todo lo que vivió, es triste verla hoy arruinada porque hasta los dientes le faltan de los palizones que le daban”.

Reencuentro. Susana y sus cuatro nietos esperaron a Gabriela en el acceso a Jovita el miércoles pasado, tres días después de las elecciones que revirtieron la historia de la familia.

“Fue emoción, está shockeada y saber que ella cuando se enteró que la andábamos buscando se vino a dedo, es increíble. Cuando yo la vi creí que iba a estar preparada para el reencuentro, pero casi me muero. La emoción fue muy fuerte, verla arruinada porque ella tiene 35 años, es muy triste”, recordó Susana.

“Fue todo nuevo para ella. Yo viví el sufrimiento más grande de mi vida, una parte de mi vida estaba muerta hasta que volvió”, dijo.

...........

Susana Cabrera
Madre de Gabriela

"Su pareja nunca habló, nunca dijo nada. Nosotros pensamos lo peor, porque él fue condenado por enterrar el cuerpo de una exconcubina en su casa. Yo la creí muerta y le pedí a Dios que me diera una señal".

Sumate a la conversación
Seguí leyendo