02/11/2011 00:00
Por Adolfo Ruiz
Se le acabó la buena vida a Miguel Verleye. Otra vez a prisión.
Desde hace poco más de un mes volvió a caer preso aquel mítico delincuente de los ‘80. Había salido con prisión domiciliaria, pero infringió la regla, lo pescaron y lo devolvieron a la Penitenciaría.
Verleye es todavía recordado por algunos nostalgiosos de la crónica policial como aquel hombre que en mayo del ‘88 tuviera en vilo a la provincia con una cinematográfica fuga que lo depositó en Tucumán, donde caería un año más tarde.
En aquel año fue traído a Córdoba, juzgado y condenado por el homicidio del policía René García. Primero a perpetua, luego a 25 años. Y esta vez no tuvo escapatoria. Debió comerse 22 años y siete meses de prisión hasta alcanzar los 70, edad para recibir la prisión domiciliaria.
El 29 de agosto de 2010, Día a Día lo entrevistó en prisión en la víspera de su partida hacia Buenos Aires. Lo había venido a buscar su hija, quien se hacía cargo de la guarda en su domicilio.
Pero Verleye siempre será Verleye. Y parece que la ley no le pinta demasiado. Así le va...
Al Pabellón 1. La novedad del retorno fue confirmada por Juan Carlos Ramallo, director de la Penitenciaría San Martín, adonde volvió a recalar el delincuente. “Sí, volvió hace poco más de un mes”, respondió el director, confirmando la versión. El hombre está alojado en el Pabellón 1, el mismo que lo albergara en la última etapa de su anterior paso por San Martín. Allí está a la espera de lo que decida el Juzgado de Ejecución Nº3.
Desde esa dependencia judicial confirmaron el regreso, pero no brindaron detalles sobre la posibilidad de que en el mediano plazo Verleye recupere el beneficio.
Nadie se olvida de esa fuga
Su captura fue prioridad máxima de la Policía de Córdoba, luego de que el 24 de mayo de 1988 asesinara al agente René García, cerca de la Terminal.
Dos días más tarde y con la Policía pisándole los talones, se escabulló en sus propias narices cuando saltó por la ventana trasera de una casona que alquilaba en Río Ceballos.
Hasta el día de hoy esa escapatoria le es endilgada al entonces cronista de LV3 y hoy legislador provincial electo, Cacho Echepare, quien transmitía en vivo el avance de los móviles para capturar al hombre al que todos querían ver preso. Caería recién un año más tarde, en Tucumán, en marzo de 1989.
Durante su larga prisión, en 1995 recibió un terrible golpe en su cabeza tras una riña. Desde entonces quedó muy disminuido físicamente y con el habla afectada.
No tengo nada en particular con este señor , solo digo que la persona que mata a otra debe estar preso en forma perpetua( y si no vean las leyes norteamericanas) y no salir mas. No estan incluidas las muertes accidentales porsupuesto.
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