?>
Policiales

El único acusado del caso de Rocío Barletta se abstuvo de declarar

Caso Rocío. Se conoció el rostro de Omar Peralta, quien se abstuvo de declarar.

Anónimo's picture
Por Anónimo

 

Pasó lo que se pensaba iba a pasar: Omar Peralta (27), el único imputado por el crimen contra la pequeña Rocío Barletta, no declaró. Se abstuvo, luego de que se le leyera la acusación en la primera jornada del juicio que comenzó ayer, pasadas las 10, en la Cámara Segunda del Crimen. Algo predecible. Como imaginar el rostro de Raúl Barletta ahí, en los pasillos de Tribunales II, desconcertado.

Con la mirada caída, fija en el piso, y las manos en los bolsillos de su campera durante todo el tiempo que estuvo esperando que arrancara el juicio.

Raúl nunca desvió su visión de los espejados mosaicos. Tal vez allí, en el reflejo, veía a la carita de su hija. O quizás dentro de los bolsillos –que sólo abandonó para cumplir con un saludo– pensaba encontrar algún consuelo.

Los Barletta (Raúl, el papá de Rocío; y Alicia, la mamá) estaban apoyados en la barandilla de la Cámara desde temprano. Esperando encontrar respuestas.

Peralta, el acusado, aguardaba adentro del recinto de la Cámara. Vigilado bien de cerca por dos agentes del Eter. Vestía una remera amarilla informal y mostró su rostro por primera vez desde que fue apresado el 5 de abril de 2012. Fue foco de flashes de reporteros y camarógrafos.

Durante un minuto, el único sonido que se escuchó en la sala fueron los gatillos de las cámaras de fotos. Mientras se conocía en público el rostro de Peralta, en el lugar –literalmente– no volaba una mosca. Tras el estruendo de los flashes, todos fueron invitados a retirarse.

Cara a cara. Los padres de Rocío se cruzaron por primera vez frente a frente con quien sería la persona que les arruinó la vida. Esa persona que transformó sus semblantes para siempre.

Peralta estaba sentado junto a su defensor, el asesor letrado Marcelo Jaime. Del otro lado, se ubicaron el fiscal de Cámara Raúl Gualda y la querella (constituida por los propios familiares asistidos por el abogado Carlos Nayi).

La jornada se desarrolló con celeridad. Fue un encuentro intenso, pero breve.

Ente las 10.15 y las 12 se leyó al acusación contra Peralta, el imputado se negó a prestar declaración e hizo uso de la palabra Raúl Barletta.

Todo sucedió a puertas cerradas, sin la presencia de familiares, periodistas y público.

El juicio será íntimo, como suele ordenarse en casos que contemplen delitos sexuales, y más cuando la víctima (aunque haya fallecido) es una menor de edad.

¿Abreviado? El silencio de Peralta hace suponer que el proceso será largo. Si bien puede darse un juicio abreviado (si el acusado acepta su culpabilidad antes de tiempo), no hay certezas de si Peralta, de acuerdo con la estrategia de su defensa, se declarará culpable o esperará a que las pruebas le den alguna posiblidad de reducir la pena. Por ahora, reina el silencio. Predecible.

Peralta. Cuando mató a Rocío. Estaba bajo libertad condicional. Debía hacer un tratamiento contra las drogas, que nunca cumplió.

-----------------------------

Quiénes decidirán el destino del imputado. El tribunal es un jurado conocido como escabino. Está conformado por tres jueces técnicos y dos escabinos o ciudadanos elegidos por sorteo para integrarlo. De estos últimos no se permite conocer su identidad. Los magistrados son: vocal que preside el Tribunal, Eduardo Valdés; vocal Ítalo Vittozzi; éstos dos de la Cámara Segunda del Crimen; y Carlos Ruiz, de la Cámara Séptima, quien reemplaza al juez Roberto Torres, de licencia por enfermedad.

El fiscal de Cámara es Raúl Gualda, un acérrimo defensor de este sistema de jurados, distinto al de “jurado popular”. En este último, el tribunal está integrado por un juez y son ocho ciudadanos quienes determinan la culpabilidad del imputado.

El mecanismo de jurados populares fue implementado en el 2005 por la Ley 9182, que modificó el artículo 369 del Código Procesal Penal cordobés.

Sin embargo, Gualda pidió la inconstitucionalidad de dicha ley y su Cámara es la única que sigue implementando el sistema escabino.

 

Raúl Gualda, Fiscal que acusa a Peralta. La participación de los jueces legos contradice lo dispuesto por el artículo 22 de la Constitución Nacional, que establece que el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes.

-------------------------

Por qué mataron a Rocío. Peralta raptó, trasladó a la nena a su casa y allí abusó de ella. Lo hizo entre el mediodía y la tarde del 5 de abril del año pasado, aquél cruento Jueves Santo.

Mientras, la búsqueda de Rocío se activo rápido, sus fotos recorrieron los medios y su nombre se instaló como un motor potente de una investigación desesperada.

Esta situación habría motivado el fatal desenlace de la vida de la pequeña.

Peralta se habría visto acorralado y asustado ante tanta exposición que cobró el hecho y decidió eliminar la prueba de su primer delito: la violación.

Según fuentes judiciales vinculadas al caso, que dialogaron con Día a Día, el imputado tenía a la nena en su casa la tarde del jueves y optó por acabar con ella y deshacerse del cuerpo para salvarse. Consiguió lo primero, pero no logró lo segundo.

Eso motiva el homicidio calificado criminis causae.

-------------------------------------

Tres testigos capaces de inclinar la balanza. La decisión del tribunal sobre la culpabilidad o no del ex mecánico mucho tendrá que ver con lo que expongan tres testigos que son claves en el juicio.

Si bien las pruebas son contundentes en su contra, el destino de Peralta guarda estrecha relación con lo que vieron tres personas.

El primero, un jubilado exempleado del servicio penitenciario que advirtió al sospechoso en el auto Fiat Regatta azul en el que se subió Rocío. Se trata de un hombre de unos 75 años de apellido Hoyos, quien tomó la patente del vehículo y se la dio a la Policía. Hoyos observó que la nena se subió al auto y algo no le cerró. Es vecino de la casa de los Barletta, vive a la vuelta.

Otro testigo importante es el efectivo policial que entró a la casa de Peralta durante el allanamiento y encontró las prendas de Rocío en su cama, como así también zapatillas de la víctima.

El último, el policía que halló el cadáver, calcinado, en una paraje cercano a La Calera.

El turno. El próximo jueves será el turno de Hoyos de presentarse ante el Tribunal. Anotó la patente del Regatta.

 

 

 

Sumate a la conversación
Seguí leyendo