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Policiales

Una mamá usó a su hija de "carnada" para detener a quien la acosaba por Facebook: era un policía

La nena tenía 11 años cuando descubrió los mensajes sexuales que le mandan un supuesto menos de 13 años, que en realidad era un agente de la Bonaerense, de 28.

Una mamá descubrió que a su pequeña hija de 11 años un hombre le mandaba mensajes sexuales a través de Facebook.

Entonces, puso en marcha un plan para dar con el depravado: armó una cita falsa entre ambos en la plaza del barrio donde viven, en Virreyes (Buenos Aires), y con la nena de "carnada" logró atraparlo.

Lo estaba esperando toda la familia de la chica y casi lo linchan, pero un policía que estaba en la zona intervino para evitarlo.

Grande fue la sorpresa al determinar que el acusado era oficial de la Policía bonaerense, y ahora es enjuiciado por hacerse pasar por un chico de 13 años y acusado de grooming (ciberacoso).

Los hechos sucedieron en abril del 2014, y el jueves en los tribunales de San Isidro se escuchó el alegato de la querella: pidieron 4 años de prisión para el acusado, el máximo previsto por la ley de grooming.

El miércoles próximo continuarán los alegatos y se espera que para el final de esa semana se lea la sentencia, informó el diario Clarín.

El caso

Un mensaje que decía "Hola linda" llegó al celular de la nena de 11 años e intrigó a Susana Wiege, madre de la niña.

"¿Qué fue eso? ¿Quién te mandó un mensaje a esta hora?", quiso saber. Eran las 10 de la noche.

"Un chico que me está molestando", respondió la chica.

Desde ese momento, Susana se hizo pasar por su hija al sospechar que algo raro pasaba

Descubrió que el mensajero se llamaba Fabio Ariel Martínez, un oficial de la Policía Bonaerense que en ese momento tenía 28 años.

La mujer siguió respondiendo los mensajes que subían de tono a medida que avanzaba la conversación.

"Te quiero ver desnuda", "Vení en pollerita o calzas, sin ropa interior", eran algunos de los textos que enviaba el policía a la niña.

Entonces la madre le propuso al hombre que se juntaran en una plaza. Antes había probado con denunciarlo en la comisaría: "Lo único que nos dijeron era que cuidáramos a la nena porque mucho no podían hacer", contó.

Una vez en la plaza usaron a la chiquita como señuelo: la pararon sola en medio de la plaza bajo un farol, de noche, mientras que el resto de los familiares se había escondido.

Cuando Martínez apareció, se acercó a la nena, según figura en la denuncia que realizó la madre, la agarró fuerte de un brazo.

En ese instante apareció la familia, al sujeto lo corrieron, lo capturaron y lo golpearon hasta que llegó un policía para separarlos.

El hombre quedó detenido sólo por algunas horas y luego fue liberado. Desde aquel momento sigue en libertad mientras se desarrolla el juicio.

"Tiene miedo de salir a la calle, de estar sola. Perdió un año de escuela", contó la mamá de la nena.

"Desde el mismo día que sucedió esto, ella esta con tratamiento psicológico. El tratamiento la ayudó mucho y hoy gracias a eso retomó su escolaridad, pero todavía le quedan secuelas", agregó.

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