TEMAS CALIENTES
27/01/2012 00:00
Seguramente usted, cuando piensa en un caniche toy, se figura la imagen de un perrito alegre, chiquito e inofensivo, un pichicho faldero que no podría asustar ni siquiera a otro caniche toy. Pero esa imagen pertenece al pasado, lector. Pregúntele si no a la dueña de esta veterinaria de barrio Primero de Mayo, que ayer fue víctima de uno de estos peligrosos canes, que se valió de su aparente ternura para cometer un ilícito cubierto con una sábana y armado con un revólver calibre 38.
Todo comenzó el miércoles, con las primeras sombras de la noche, en una veterinaria localizada en la esquina de Mariano Boedo y Junín, en la mencionada barriada del sudeste capitalino. La dueña de la veterinaria escuchó apagarse el motor de una moto cercana y vio entrar a su local a un joven acompañado por una adolescente, quien cargaba en brazos un bulto envuelto en una sábana: era al temible caniche, que simulaba así ser víctima de una grave enfermedad.
Cuando la veterinaria quiso atender al pichicho, sus secuaces extrajeron del interior de la sábana un revólver con el que encañonaron a la mujer y le solicitaron que entregue “la plata”. Pero una vecina que vio la dramática escena llamó a la Policía, y un patrullero que estaba cerca arribó al lugar.
El uniformado entró, y la banda del caniche quiso disimular, escondiendo el arma nuevamente en la sábana que abrigaba al perro. El policía preguntó si todo estaba en orden, pero notó el terror en los ojos de la veterinaria y requisó a los falsos clientes. Entre el ropaje del can halló el arma cargada.
Inmediatamente se procedió a la detención de la banda: Sergio Daniel Muñoz, Soledad Jenifer Suárez y el caniche –cuya identidad no trascendió– fueron trasladados hacia una dependencia policial. El funesto caniche quedó en guarda de una protectora de animales.
Está cargado: el 38. La banda del caniche encañonó a la mujer con un 38 con cuatro proyectiles.