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Policiales

Se agrava la situación del vecino acusado de matar a un presunto ladrón en Marqués

Pablo Alarcón (38) está preso desde comienzos de abril por una "certera puñalada" en el corazón a Agustín Nievas (21), quien acababa de robar una bicicleta. Lo imputan por "homicidio simple".

Continúa preso Pablo Alarcón, un hombre de 38 años de barrio Marqués de Sobremonte imputado por matar a un presunto ladrón que robó una bicicleta en una casa vecina, el 1 de abril pasado.

Agustín Nievas, de 21, aprovechó que no había nadie y se trepó a un portón de la calle Fernando Vallés para descolgar una bici.

La reconstrucción inicial indica que Alarcón lo vio por una ventana, tomó un cuchillo de cocina, lo persiguió y le asestó "una certera puñalada en el corazón", según palabras del fiscal del Distrito 3, Turno 3, Fernando López Villagra.

Alarcón lleva casi un mes y medio preso; las pruebas recolectadas hasta el momento inclinan al fiscal a mantener la imputación por "homicidio simple", dado que, entre otras cosas, no se pudo probar que Nievas haya estado armado.

Tampoco surgió hasta ahora la opción de la "legítima defensa", ni del "exceso en legítima defensa": todo indica que el presunto ladrón trató de huir corriendo, por lo que no representaba un peligro para la integridad física de los demás. En principio, podría haberse tratado de un caso de "justicia por mano propia".

"Alarcón continúa detenido. Su abogado presentó un pedido de excarcelación, lo que se resolverá la semana próxima", le dijo a Día a Día el fiscal López Villagra, quien continúa con la recolección de pruebas para determinar si eleva la causa a juicio.

El funcionario confirmó la investigación del Departamento Homicidios, sobre que se habría tratado de un hurto, y descartó por el momento "otras hipótesis, como un ajuste de cuentas o un problema por drogas".

Sucede que la casa de donde robaron la bicicleta pertenece a un guardia del Servicio Penitenciario. Pablo Alarcón es hermano del guardia, y vive en la casa conjunta.

Después del episodio, por el barrio circularon rumores que desmentían el robo y se inclinaban en una cuestión personal. Sin embargo, el fiscal no encontró pruebas. "Todo apunta a un hurto común y corriente", manifestó.

Cómplice detenido. Todo ocurrió en la madrugada del sábado 1 de abril, cuando un llamado a la Policía alertó sobre un hombre muerto en la vereda del 4.600 de la calle Francisco Vallés.

"Como a las 3 de la madrugada entra el aviso en Homicidios. Al llegar al lugar encontramos a un joven muerto, con una herida en el costado izquierdo del abdomen", explicó en su momento a este diario el comisario inspector Fernando Jones, a cargo del Departamento Homicidios.

"Mientras tratábamos de saber qué pasó, se acercó una mujer y dijo que el joven era su hijo", agregó. Fue identificado como Agustín Nievas, domiciliado en barrio Marqués Anexo.

Al parecer, Nievas y un cómplice aprovecharon que la casa estaba sin moradores y saltaron un portón. "Los dos asaltantes sacaron elementos que había en un galpón en el jardín, como mangueras y esas cosas", dijo Jones, quien confirmó que no accedieron al interior de la vivienda.

"En eso, Nievas habría intentado descolgar una bicicleta del otro lado de la reja, y un vecino, que además es hermano del guardiacárcel, los vio y les gritó", señaló el jefe policial.

El cómplice de Nievas huyó, pero tiempo después fue arrestado y pasó tres semanas en Bouwer por "hurto por escalamiento", un delito considerado menor. Actualmente está en libertad, aunque imputado mientras continúa la investigación. Vive en Marqués Anexo y es medio hermano del joven muerto.

Nievas no tuvo la misma suerte: corrió, pero fue interceptado por Alarcón, quien "se trabó en lucha y le clavó un cuchillo grande de cocina en el intercostal izquierdo", precisó Jones. El fiscal, en tanto, lo calificó como "una certeza puñalada al corazón".

Nievas murió en el lugar. Horas después, en base a las pruebas, la Policía detuvo a Alarcón, quien desde entonces está en Bouwer a la espera de que se resuelva la carátula.