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Policiales

Robo, rapto y muerte en Despeñaderos

Los primeros detalles de la investigación: un gerente bancario golpeado ferozmente, un secuestros exprés y una policía que mató al ladrón de 22 años que acababa de salir de la cárcel.

El secuestro exprés del gerente de la sucursal Alta Gracia del Banco de Córdoba terminó con un joven con pesados antecedentes penales muerto, tras recibir al menos un balazo que partió de la pistola reglamentaria de una policía que lo perseguía.

La decisión de la cabo fue convalidada por el ministro de Gobierno y Seguridad, Carlos Massei, quien ayer expresó: “La policía actuó como tenía que actuar, con compromiso ante un delito gravísimo”.
De acuerdo con la investigación preliminar, en la madrugada de ayer, Jonathan Godoy Villafañe, de 22 años, ingresó a la casa del hombre, donde golpeó ferozmente al jerárquico bancario con la culta de un revólver calibro 38, ató a la esposa y amenazó a los hijos del matrimonio.

“Después de haber cargado diferentes electrodomésticos y artículos de valor, seguía insistiendo con dinero que la familia no tenía en ese momento, por lo que a punta de pistola secuestró al padre de familia para llevarlo en su vehículo particular a un cajero automático”, dijo a Día a Día Luis González, el jefe policial de la Departamental Santa María.

El ladrón decía que tenía un “dato”, supuestamente provisto por empleados de una heladería propiedad de la familia del bancario, de que en la casa se guardaba una importante suma de dinero.  
Golpeado (debieron hacerle 20 puntos de sutura, se informó), el hombre logró un primer objetivo ante las circunstancias que atravesaban él y sus seres queridos: convencer al ladrón de ir a buscar dinero al cajero automático y así sacar al ladrón de la casa.

La mujer logró zafar de las ataduras y acudió a unos vecinos, quienes llamaron a la Policía. El llamado rompió la típica monotonía de una comisaría de pueblo en la madrugada de un jueves: en dos móviles, los efectivos salieron a buscar delincuente y cautivo.

La versión policial de este nuevo hecho de inseguridad dice que un móvil logró interceptar al auto del gerente, donde iba el ladrón. Una cabo fue quien gatilló al ladrón en la mira, luego de que éste, aparentemente, amenazara con matar al gerente de banco.

Sin embargo, en este punto quedan varios cabos sueltos en la versión policial: no estaba claro al cierre de esta edición qué hizo el delincuente en ese momento de suma tensión: disparar, gatillar sin que las balas salieran o sólo blandir la pistola.

Tampoco, las circunstancias precisas del disparo: tenía al gerente como rehén o había intentado huir cubriéndose a balazos.

Y un dato no menor: el joven era rengo desde los 17 años, cuando, en otro asalto violento, recibió un balazo en la pierna.

Sí se confirmó que la policía disparó: su arma reglamentaria está secuestrada para las pericias de rigor. Esos mismos análisis confirmarán cuántas balas salieron de esa arma.
Al llegar donde yacía Godoy Villafañe, los policías que lo perseguían patearon el 38 que aquél llevaba y llamaron a la ambulancia, pero sufrió un paro cardiorrespiratorio y murió allí, en un descampado en la esquina de las calles Cangallo y Quintana. 

El descampado donde cayó abatido el presunto ladrón (Foto: Resumen de la Región)

Aval oficial.  El ministro Carlos Massei avaló lo actuado por la policía de Despeñaderos. Defendió los controles y a la Policía Barrial. “La policía actuó como tenía que actuar, con compromiso ante un delito gravísimo. Había una posibilidad concreta de riesgo de la vida de un ciudadano y llevó adelante una acción para terminar con la situación que pasaba este jefe de familia, que sufría un secuestro exprés”. Con este párrafo, el ministro de Gobierno y Seguridad, Juan Carlos Massei, convalidó la actuado por una cabo de la fuerza en Despeñaderos, acción que terminó con un joven de 22 años muerto.

“Había un riesgo latente de la vida de la víctima y la suya propia”, remarcó Massei. 

Y luego reconoció: “Tenemos un grave problema de inseguridad y lo reconocemos. Tenemos un grave problema de penetración del narcotráfico y lo reconocemos y estamos trabajando con fuerzas provinciales y federales para combatirlo”.

En ese marco, Massei destacó el secuestro de más de 3 kilos de cocaína en el corazón de Alberdi, cuando una pareja arrojó la droga ante un control policial. “Logramos detener a esta gente que envenena a nuestros jóvenes”, dijo Massei.

Respecto de la Policía Barrial, Massei reiteró ayer que es el esquema preventivo al que apunta: ejemplificó que mañana, efectivos, miembros del consejo de seguridad barrial y vecinos pintarán y arreglarán “en conjunto” la plaza de barrio Ituzaingó: “Esa es la proximidad policial de la que hablamos”, dijo Massei.

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