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Para la Senaf: No estamos ante grupos pandilleros

El titular de la Senaf, Gabriel Martín, asegura que la situación es incomparable con lo que ocurre en ciudades de Latinoamérica.

El 11 de diciembre, el abogado Gabriel Martín fue designado secretario de Niñez, Adolescencia y Familia de la Provincia. Mientras se acomodaba en el cargo, recibió el resultado cuantitativo de las estadísticas y las apreciaciones cualitativas de las entrevistas de admisión realizadas a los menores que llegaron en los últimos dos años al Complejo Esperanza, datos que le permitieron a él y su equipo elaborar las primeras hipótesis. 

–¿Se está frente a un embrionario esquema de pandillas, como ocurre en otras ciudades latinoamericanas? –preguntó Día a Día.
–No. No estamos ante grupos pandilleros Estamos muy lejos de la “favelización” y del surgimiento de pandillas en la ciudad. Menos en el interior de la provincia. Creo que podemos abordar el problema para que no lleguemos a lo que ocurre en otras ciudades de América. Hay una presencia del Estado para fortalecer la comunidad y aislar e impedir que los chicos sean cooptados por el narcomenudeo: no hay en los barrios carteles de droga instalados, sino quioscos o pequeñas cocinas. No dejo de reconocer que el problema de la droga está instalado en varios barrios de la ciudad en esa dimensión.

–¿El consumo de drogas por parte de los menores potencia la participación de estos en delitos?

–No porque consumen delinquen. Sí está el consumo, es uno de los problemas, pero éste no es determinante en la comisión de un delito: no se puede decir que este chico delinque porque consume, ni que consume porque delinque. Hay varios factores: el consumo es uno, pero también estar mucho tiempo al vicio. Y ese cuadro lo hace vulnerable a la utilización por parte de un narco. En este grupo de chicos no hay –en general– una problemática de adicción, sí de consumo.

–En tu opinión, ¿Debería bajarse la edad de inimputabilidad ante este panorama?

–Personalmente creo que la edad de inimputabilidad no debería bajarse porque la delincuencia juvenil está asociada a condiciones sociales y culturales. Si criminalizás a través de la baja en la edad, es muy difícil sacar, reinsertar, a alguien. Si un chico es criminalizado, se le dificulta el acceso al trabajo en una muy temprana edad en la vida laboral y social. Criminalizar no es una solución. Sí lo es la reinserción laboral.

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