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Para la Justicia, "El Rubio del Pasaje" ya no es más un desaparecido

El Tribunal consideró probado que Facundo Rivera Alegre fue asesinado en una "transa" y cremado. De este modo lo dio por muerto y dejó de tener la entidad de "desaparecido". Investigarán a empleados del Cementerio San Vicente, al cuartetero Luciano Calderón y al narcomenudeo. 

Alta expectativa política se vivía esta manaña en la Cámara 11 del Crimen, donde militantes de organizaciones sociales y barriales, organismos de derechos humanos, estudiantes universitarios y políticos de todo el arco cordobés se apretujaban con una ristra de periodistas a la espera de que el Tribunal diera cuenta sobre uno de los misterios policiales más enigmáticos de los últimos años en Córdoba: ¿dónde está Facundo Rivera Alegre?

Los jueces Susana Frascaroli, Graciela Bordoy de Pizzicari y Daniel Ferrer Vieyra consideraron por unanimidad que Pablo Rearte (31) sujetó por detrás a "El Rubio del Pasaje" y que su hermano K.L. (menor de edad) le disparó en la cabeza, aquella lluviosa madrugada del 19 de febrero de 2012. Luego subieron el cuerpo en un auto que partió con rumbo desconocido. No le había salido bien la "transa" a Facundo, quien al igual que en otras oportunidades había ido a barrio Maldonado a comprar cocaína por presunto encargo del cuartetero Luciano Calderón, acordeonista de Damián Córdoba, esta vez a cambio de la promesa de llevarlo con la banda a Tucumán para que se encontrara con una mujer.

El "homicidio agravado por el uso de arma de fuego'' le costó al "Negro Pablo" 12 años de prisión: 11 a pedido del fiscal Diego Albornoz más 1 unificado con una condena de noviembre de 2011 por tenencia de drogas. Rearte fue retirado de la sala de audiencias del mismo modo que vivenció el desarrollo del proceso: en silencio, con la cabeza gacha y los ojos acuosos. "¡Nosotros no hicimos nada, no matamos a nadie, no tenemos nada que ver!", gritó a la rastra K.L., quien zafó de la pena por ser menor de edad en aquel entonces, pero quedó a disposición de la Justicia Penal Juvenil por su "participación activa" en el crimen. 

El Tribunal absolvió por el beneficio de la duda al tercer implicado, el exempleado municipal Aldo Monje (37), pero consideró que Facundo sí fue cremado en el Cementerio San Vicente y remitió la investigación a un fiscal provincial. Esta resolución es importante porque evidencia que, para la Justicia, Facundo Rivera Alegre ya no es más un desaparecido. Los jueces dieron por probado que fue asesinado cuando compraba cocaína y su cuerpo posteriormente cremado por autores desconocidos. Dejó de tener entidad de "desaparecido" porque el Tribunal lo dio por muerto. 

Caso contrario, los jueces hubieran acordado con el querellante Claudio Orosz, quien en su alegato había pedido que la desaparición de "El Rubio" fuera remitida a la Justicia Federal por su jurisdicción para investigar las desapariciones forzadas. 

"Mi íntima convicción es que no están condenados los verdaderos autores del crimen de Facundo. Pero no se trata de mi opinión, hay que esperar a conocer los fundamentos del fallo del Tribunal", explicó Orosz a decenas de manos con cámaras y micrófonos.

Esos fundamentos, que se conocerán el 9 de setiembre, incluyen otros puntos interesantes que destacó la Cámara en su resolución: la investigación de empleados del Cementerio San Vicente por la cremación de Facundo; la investigación del cuartetero Luciano Calderón por el probable delito de "falso testimonio" en el juicio; y la intervención del Fuero de Lucha contra el Narcotráfico y de la Justicia Federal en la venta y consumo de drogas en los bailes y en el "narcomenudeo" en la zona de "La Quinta". 

"Sigan buscando a Facundo", dijo su madre, Viviana Alegre, apenas terminado el juicio. Desde sus inicios la mujer se mostró disconforme con la instrucción liderada por el actual fiscal general, Alejandro Moyano, y se inclinó por la sospecha de que en la desaparición de su hijo hubo complicidad policial. De allí que su representante, Claudio Orosz, había solicitado la absolución de "los Colela" (como se conoce a los hijos de María del Carmen "la Colela" Rearte, supuesta narcotraficante de Maldonado) por considerar que la causa estaba "armada", algo inédito en la acusación de un querellante. 

"La verdad es que en plena democracia, y durante el gobierno de (José) Manuel de la Sota sigue habiendo un pibe desaparecido. Con o sin condena, sigue desaparecido. Y eso no habla bien de una provincia", opinó Orosz. "Yo no tengo dudas de que la Policía y el poder político que la controlan querían que acá hubiera una condena", remató.

El fiscal Albornoz, quien durante el proceso había advertido a Orosz que no "politizara" el caso, destacó que la prueba contra los acusados "es contundente" y se mostró sorprendido por la reacción de Viviana Alegre. "Es la primera vez que veo que una madre está disconforme porque condenan a los asesinos de su hijo".

La "prueba contundente" a la que se refiere Albornoz se asienta entre otros en el testimonio de una joven mujer que aquella madrugada regresaba a su casa y declaró haber visto el momento en que Facundo era asesinado durante una discusión. 

Para la Justicia, el misterio de "El Rubio del Pasaje" ya fue resuelto. Resta saber quiénes cremaron sus restos.