Policiales

Morrison: entre todos atraparon al asesino

Vecinos ataron los cabos sueltos de un homicidio ocurrido el jueves. Ayer cayó el autor.

El violento crimen de un almacenero asesinado de cinco puñaladas durante la siesta del jueves conmocionó al pueblo. La noticia corrió como reguero de pólvora, y los ojos de 4.500 vecinos comenzaron a buscar huellas e indicios del asesino. ¿Quién mató a Ramón? ¿Quién fue?

La brigada de investigaciones de la Departamental Unión y el personal de la comisaría de Morrison se pusieron el caso al hombro. Los colectiveros que llevan y traen gente al pueblo (situado a la vera de la ruta 9 sur, entre Villa María y Bell Ville) dijeron que en la noche del jueves sólo habían salido los vecinos que lo hacen habitualmente. Los remiseros y taxistas tampoco habían advertido algo fuera de lo común. El homicida, posiblemente, seguía en el pueblo.

Entonces, un vecino dijo que conocía a un muchacho que andaba nervioso porque no tenía trabajo fijo. Se trataba de un joven jornalero que había llegado desde Corrientes.

¿Dónde estaba? El dueño de una carbonería contó que solía contratar a este muchacho para embolsar carbón, y que el jueves a la tarde lo había visto y le había llamado la atención que sacara de su bolsillo una etiqueta de cigarrillos box. “No es común en él”, dijo.

¿Dónde vive? A 100 metros del almacén de Ramón Ferrari, la víctima, el muchacho alquilaba una pieza a cambio de “unas monedas”. Allanaron esa vivienda y hallaron un bolso con prendas manchadas con sangre, y artículos perfumería con el precio escrito con lapicera sobre papelitos autoadhesivos (como hacía, cada día, Ramón Ferrari, el almacenero). Además, encontraron en esa pieza dos bolsas con dinero en efectivo, que podía provenir de un quiosco o almacén: había 250 pesos en monedas.

A la comisaría comenzaron a ingresar llamados que decían haber visto al jornalero aquí y allá. En un camino público, cerca de una gruta, los investigadores encontraron una cuchilla de cocina –con una hoja de 40 centímetros– que podría ser el arma homicida.

El joven de 19 años, identificado como Andrés Daniel Vega (19), fue detenido ayer por la mañana, cuando intentaba dejar el pueblo. Quedó imputado como supuesto autor del homicidio calificado de Ramón Ferrari, quien fue encontrado muerto en el suelo de su comercio con cinco puñaladas en el tórax y en el cuello.

“El primer puntazo fue mortal”, le dijo a este diario el comisario mayor Luis Enrique Perafán, segundo jefe de la Unidad Departamental Unión, quien agregó: “Vega era cliente del lugar. Hasta las 13.30 del jueves podemos reconstruir que Ferrari estaba atendiendo el local, e incluso atrás, en su cocina, tenía la mesa puesta, estaba listo para almorzar. No sabemos si sorprendió a Vega hurtando y discutieron, o si el joven ingresó directamente con fines de asaltarlo. Pero el crimen está esclarecido y el autor material, preso”, remarcó el jefe policial.

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El texto original de este artículo fue publicado el 17/12/2011 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición digital para leerlo igual que en el papel.
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