?>
Policiales

Incendió la casa de su pareja y dejó a 30 familias en la calle

Mar del Plata. Un hombre prendió fuego a un conventillo, y las llamas se propagaron a una veintena de casillas. No hubo heridos, pero perdieron todo.

Unas 30 familias quedaron en la calle en Mar del Plata, al incendiarse el conventillo donde vivían, tras lo cual testigos dijeron que el fuego lo habría generado un hombre que le quemó la vivienda a su pareja.

El siniestro comenzó cerca de las 20 de anoche en el conventillo ubicado en calle Chile, entre Bolívar y Moreno, del barrio Don Bosco.

Las llamas rápidamente se propagaron a una veintena de casillas que se encuentran en el interior, a pesar de los esfuerzos de sus ocupantes por combatirlas. Por fortuna no hubo heridos, pero la gente perdió todo.

Unas cinco dotaciones de bomberos lograron controlar las llamas luego de varias horas y este miércoles técnicos tratarán de determinar las causas del siniestro. Una fuente policial precisó que, según testimonios de personas del conventillo, las llamas se habrían originado cuando un hombre le prendió fuego la casa a su mujer.

La titular de Desarrollo Social del municipio de General Pueyrredón, Vilma Baragiona, precisó, en declaraciones a Radio Brisas, que "más de 28 familias fueron afectadas". "La mayoría perdió todo. Estamos haciendo base en una iglesia evangélica que está enfrente de donde fue el incendio para atender a las familias", puntualizó.

La funcionaria señaló que le llegó la información "que el fuego se habría originado por una discusión entre una familia" y en ese marco un hombre "habría originado el incendio".

En tanto, "una mujer que sería pareja del sujeto, debió ser trasladada al Hospital Interzonal por su estado de shock", dijo Baragiona. "La gran mayoría de los vecinos perdió todo. Ya llevamos colchones y frazadas, pero todo lo que puedan acercar para la reconstrucción es bienvenido como cal, cemento, arena, chapas, y tirantes", pidió.

El hecho estaba siendo investigado por el fiscal en turno Juan Pablo Lódola.

Sumate a la conversación
Seguí leyendo