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La historia del cordobés "secuestrado" por ovnis

Desapareció hace dos meses. Escribió que se iba con extraterrestres. Ovnis, sectas amor secreto, depresión y viejazo, las claves del misterio.

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“No me busquen”, escribió el hombre en un papel que dejó en su Peugeot 206, junto a su arma y un poder firmado para su hija Ayelén. El sábado 9 de marzo fue la última vez que lo vieron, y la Policía desplegó un operativo de búsqueda que, según sus allegados, hoy perdió impulso. Lo buscaron intensamente durante la primera semana, siguiendo varias hipótesis: había iniciado un viaje, estaba cooptado por una secta, hacía supervivencia en la zona o quería terminar con su vida.

Abducido. “Me voy como llegué al mundo”, escribió Leguizamón en ese papel. Pero no fue literal: su pareja asegura que se llevó “los celulares, un pullover, los lentes de lejos y de cerca y la Policía cree que se fue con 20 mil pesos”.

El hombre había preparado su salida. Eso parece. Fue a una escribanía de Río Ceballos, firmó un poder autorizando a su hija a cobrar cuatro mil pesos de la jubilación –es suboficial retirado del Ejército Argentino– y a vender el auto. Semanas antes, había sacado un préstamo por 15 mil pesos en la mutual Sociedad Militar y antes de irse cobró unos 10 mil pesos más: el sueldo por su trabajo en la avícola San Mateo y la jubilación. “La plata no apareció”, dice Patricia C., su última pareja: “En las cuentas no hay nada, dejó sus tarjetas y los documentos”.

Buscado. La carta que dejó fue peritada. Era su letra. Los peritos establecieron que, por la grafía, no mostraba “un problema de depresión”. De todos modos, la Policía lo buscó temiendo que se hubiera quitado la vida. Con 20 efectivos, baqueanos, bomberos, personal de defensa civil, canes y un helicóptero, el comisario Mario Tornavacca, jefe de la Departamental Colón, rastrilló toda la región de Sierras Chicas, desde La Granja –donde vivió hasta el día de su desaparición– hasta el Uritorco, en Capilla del Monte. El rastrillaje llegó hasta Cuchi Corral, Ongamira, la zona del río Quilpo y San Marcos Sierras. Nadie lo había visto.

Los investigadores también se entrevistaron con grupos terapéuticos y New Age de la región. Sus integrantes aseguraron no conocerlo o haberlo visto alguna vez. El Cuerpo Especial de Patrullaje (CEP) del cerro Uritorco recorrió toda la zona: 17 años atrás, Leguizamón había ascendido por única vez al cerro e incluso había pasado allí toda la noche. Su nombre quedó en los registros de ascensos de la base del cerro.

En las líneas aéreas, en el aeropuerto, y en las de transporte de pasajeros de la Terminal de Ómnibus, no apareció su nombre ligado a un vuelo o un pasaje de larga distancia, y su rostro no está registrado en las cámaras de seguridad. Por eso los investigadores piensan que podría haberse ido con alguien por otra vía y que podría tener otra relación afectiva secreta.

Sin despedida. Antes de las 19 del sábado 9 de marzo, Leguizamón pasó la tarde en la pileta junto a Patricia y el hijo de la mujer. Patricia conoció a Leguizamón 18 años atrás, pero pudo reunirse con él después de que terminó su matrimonio con Berta T. Patricia y el exmilitar vivían juntos desde noviembre de 2012 en unas cabañas en Vertientes, en La Granja.

Esa tarde, antes de irse –reconstruye la mujer–, Leguizamón entornó la puerta de la habitación y ella pudo ver que algo sacaba de la mesa de luz. Ahora cree que era un sobre con su arma. Luego, dicho que iba a visitar a su hija.

A las 22, Patricia recibió el llamado de un amigo, quien le decía que el Peugeot 206 de Leguizamón estaba frente a su casa, cerca del centro de Río Ceballos, abierto, con el arma y papeles dirigidos a su hija. “Me fui con los ovnis, avísenle a mi mujer”, estaba escrito.

Perfil militar. Leguizamón completó ocho misiones al continente Antártico. Llegó a ser suboficial mayor y después decidió retirarse. Había hecho cursos de supervivencia. Según la Policía, le gustaba hacer largas caminatas e “ingresaba a los caminos internos” en la zona del cerro El Cuadrado.

Su familia asegura que él no estaba obsesionado por el fenómeno Ovni, pero seguía algunas páginas de internet vinculadas a la materia. ¿Un ufólogo aficionado?

Patricia cuenta que a él le gustaba el sur: era de Puerto Deseado (Santa Cruz). Su madre aún vive allí. La Policía se comunicó con ella y no obtuvo información. La nada misma.

El ex militar siempre hablaba de cruzar la Cordillera: “Sé que fue a Chile. Yo con él nunca fui, (pero) tenía ganas de irse a vivir allá”, contó Patricia, quién se quedó sin el sustento económico de Leguizamón y tuvo que regresar a Buenos Aires.

“Conocí buena gente junto a él, es lo único bueno que rescato de todo esto. Él era muy querido y sus compañeros del Comando Antártico vinieron a ayudarme con la mudanza”, agregó.

Por otro lado, quiénes dedicaron horas a encontrar al exmilitar desaparecido no descartan que pueda estar en Chile o en el sur del país (lugares que frecuentaba y que eran de su agrado).

Si bien los informes de Migraciones y Gendarmería no indican que se haya ido oficialmente del país, creen que puede haber cruzado por un paso ilegal. “Es un hombre preparado, podría estar en algún lugar agreste todavía”, comentó una fuente de la investigación.

Tampoco desechan la hipótesis de que en su desaparición haya algún factor sentimental involucrado.

Conexión peluquero. La investigación llegó hasta la peluquería “Guille”: varios testigos señalaron que Leguizamón conversaba sobre Ovnis con el peluquero y que éste lo habría inducido a ver videos sobre las “trompetas del fin del mundo” en YouTube. Guillermo niega estas charlas. Dice que Leguizamón hacía siete años que iba a cortarse el pelo a su salón y que era muy reservado.

El peluquero cobra 20 pesos el corte, es un salón humilde a metros del lujoso hotel Howard Jhonson de Río Ceballos.

El peluquero sólo recuerda que había una relación normal como “la de todo cliente” y que charlaban de fútbol y política. “Sólo recuerdo que el año pasado hablamos de los suicidios masivos en el cerro Uritorco, y yo opiné que me parecía una boludez”, dijo Guillermo.

“Yo la pasé muy mal. Tuve que ir a declarar a la Policía, incluso tuve que soportar que dudaran de mi heterosexualidad porque insinuaron que yo estaba relacionado con Leguizamón y que me iba a encontrar con él”, contó enojado.

Final abierto. No hubo marchas ni pegatinas con la imagen del exmilitar. La campaña de búsqueda se limitó a cadenas de Facebook difundidas por compañeros de trabajo y su última pareja.

Berta, su exesposa, manifestó: “Lo seguimos buscando, pero hemos decidido con mi hija no hablar más del tema”.

Patricia, su última concubina, pidió que la búsqueda continúe: “No se hizo más nada para encontrarlo. Yo pedí que la Policía, al menos, pegue carteles con su rostro o lo difundan en tele”. Pero nada.

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“Aunque no crean, me voy con los Ovnis”. Coincidencia o no, para el 15 de marzo pasado –cinco días antes de la desaparición de Leguizamón– la comunidad de internautas hizo un llamado a través de la página World Contact Day (Día del Contacto Mundial) a todos las personas creyentes del fenómeno Ovni.

El mensaje apuntaba a que, solos o acompañados, los interesados iniciaran actividades de meditación, avistamiento y contacto con seres de otro planeta al conmemorarse 60 años de aquel marzo de 1953, cuando la “Oficina Internacional del Platillo Volador” declarase el primer día mundial del contacto.

El sitio difunde un mensaje de meditación a los “hermanos y hermanas interplanetarios” llamándolos a hacer contacto. Allí se detalla una serie de actividades diarias durante una semana en distintos puntos del planeta, entre ellos, los más cercanos a nuestro país: Uritorco, Rocha (Uruguay), Antofagasta (Chile) y la Patagonia.

El momento de “contacto con extraterrestres más propicio de la historia”, según la página, habría sido el viernes 22 de marzo pasado.

Contacto. Una página de Internet publicitó en febrero un evento global destinado al contacto con la vida ET.

Sectas. “Hacen pensar que pudo haber sido víctima de una secta New Age”, dijo Pablo Salum, quién dirige la ONG Librementes. No te pierdas la nota completa acá.

 

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